"Ojalá sea la combinación de Menotti y Bilardo".

SELECCION / MARADONA: Diego quiere tener su estilo propio como DT de la Selección, pero apunta a la perfección: táctico como el Narigón y motivador como el Flaco. Imperdible.
El Mediterráneo detrás, golpeando sus aguas transparentes contra la playa. De fondo, esas montañas rocosas que son típicas en la costa, de acá hasta Mónaco. La piscinas como una prolongación del mar. El marco es perfecto salvo por un detalle: acá es invierno y, aunque el paisaje del Pullman Palm Beach se ofrece en vivo, no se puede disfrutar más que una tarjeta postal. Igual, a él le da lo mismo. Y por como se lo escucha y se lo ve a Diego Armando Maradona, uno intuye que si la cita fuese en verano, este director técnico de la Selección no se prestaría al disfrute de la pile y otras bondades por el estilo. "Estamos bien, esperando el partido. Los jugadores están bien porque ven que cada cosa que les digo no es improvisada, que es por el bien de todos. Les hablo desde mi experiencia y desde el estudio que dije que iba a hacer de los rendimientos de ellos en sus clubes y de los rivales", cuenta.

-¿Qué tan importante es para vos este partido?

-La importancia que tiene jugar contra el subcampeón del mundo. Es un choque que se podría ver en cuartos de final de un Mundial. Pero ojo, algunos están diciendo que éste es mi verdadero debut: el debut fue con Escocia. Sí sabemos que Francia es una medida para saber cómo estamos.

-¿Que viste de ellos?

-Son un equipo muy poderoso y es lo que estoy tratando de meterles en la cabeza a los muchachos. Lo vimos contra Uruguay, que le jugó muy bien y le empató 0 a 0. Son muy ofensivos: te juegan un 4-3-3 con Ribery, Anelka, Henry... Mamita, da miedo ver a esos monstruos arriba. Igual, tengo jugadores para neutralizarlos.

-Bueno, con Masche vos tenés un monstruo de la recuperación...

-Masche es el emblema del equipo, el ejemplo de la Selección Argentina. No me arrepiento en lo más mínimo de haberle dado la capitanía. Cada vez que me encuentro con Javier me confirma que estuvo bien haber dicho "Mascherano y diez más".

-Hablás con pasión de tu Selección, ¿te parece que todo el mundo lo ve como lo más importante?

-Y... Yo llegué a la Selección pensando que era la prioridad y cuando tenés un amistoso contra Francia que está armado desde hace tres años te meten un partido a las 19.30 en Jujuy para que Riquelme y Battaglia no lleguen... Esto es un mal argentino: decir las cosas y después deshacerlo.

-¿Dirigir a la Selección es más difícil de lo que esperabas?

-Sí, la verdad que sí. Yo creí que al llegar a la Selección te daban todo... Pero pedía un técnico y no te lo dan, pedís ropa y te dan la de Suecia, pedís un jugador y te ponen un partido en Cochabamba a las ocho de la noche y el avión sale de Argentina a las 8.30. Pero no me bajoneo por estas cosas, al contrario. Soy un elegido por estar acá y creo que los muchachos me necesitan y yo los necesito a ellos.

-¿Qué ausencia te dolió más? ¿La de Román que fue una decisión dirigencial o la de Verón que se debió a la fortuna?

-No mezclemos: los dirigentes no me dijeron que no, porque no fueron ellos. Fue gente de la organización. ¿Qué les cambia a los jujeños que Boca juegue el sábado a la tarde? Nada... No me jodan, hay algo que falla, a alguien se le escapó la tortuga, pareciera a propósito, porque te quedás sin un jugador como Román.

-¿Lo organizativo se relaciona con lo que le pasó a Batista con el Sub 20?

-No sé... Checho también tuvo problemas con los jugadores que no le dieron. Pero el problema no fue por los jugadores que no fueron sino porque los que fueron no pudieron dar tres pases seguidos. Eso fue lo que más me preocupó y se lo comenté al Checho cuando hablé por teléfono con él. Quedar afuera de un Mundial le duele a todos...

-¿El técnico de la Selección puede planificar?

-Lo que pasa es que cuando vos pensás un equipo y después te meten lo de Riquelme, después se lesiona Verón, tenés que cambiar sobre la marcha y para colmo no tenés tiempo de entrenarlos... Se hace complicado armar el equipo. Hay que trabajar mucho en tu casa o en el predio: ver videos, hablar para ver como se atreverían a jugar...

-En condiciones ideales, ¿cuál es tu equipo?

-Depende de los partidos que vayamos a jugar. Si te toca Brasil, jugarás de una manera; y si te toca hacerlo con Venezuela, de otra.

-Dijiste que tomabas cosas de Menotti y Bilardo. ¿Creés que el Maradona DT puede tener un estilo que sea un mix de ellos?

-Ojalá sea la combinación de Menotti y Bilardo. Sería la perfección: tácticamente como Bilardo y motivador como Menotti. Yo quiero tener mi estilo, ser auténtico. Menotti y Bilardo tuvieron sus momentos y yo quiero tener el mío. Y sí, sacar las cosas buenas de los entrenadores que tuve.

-¿De qué otros?

-Yo me voy a acordando cosas de todos de los que tuve. Por ejemplo rescato a Miguel Angel López. Me acuerdo de cada cosa que me decía el Zurdo y ahora veo que tenía razón.

-Cuándo asumiste dijiste que sabías que tenías una lupa encima. ¿Sentís que eso ya fue o va a seguir hasta el último día en que estés en la Selección?

-Eso no cambia, va a ser así... Y eso que alguien dijo que cambió mi popularidad, pero no es cierto.

-¿Quién dijo eso?

-Alguien lo dijo, vamos a dejarlo ahí... Lo que no quiero es que el Maradona técnico supere la responsabilidad que tiene el jugador. A veces no doy notas o no salgo en la tapa de revistas para que lo hagan Messi, Riquelme, el Kun... Ellos son los protagonistas.

-Hablemos de los jugadores. Parece que no tenés una referencia de área, un 9 grandote...

-¿Cómo no? Tengo a Denis. No sé si lo voy a poner...

-Pero no abundan los 9 con esas características.

-Voy a jugar como quiero, que le quede claro a todo el mundo. Si los chiquitos me dan el resultado que les pido, ¿para qué quiero un grandote?

-Tema arqueros. Carrizo no está pasando un buen momento y Romero la está rompiendo...

-Lo de Romero no me sorprende: yo lo entrené en Pekín y no le pude hacer un gol, es un fenómeno. Lo de Juan Pablo viene bien que lo viva, que busque en la Selección un refugio donde tener revancha, donde diga "acá estoy yo". Los arqueros necesitan de eso.

-Cambiasso, Higuaín y Diego Milito la están rompiendo y no están acá. ¿Qué chances tienen?

-Están siendo vistos, tengo en carpeta darles las posibilidades. Cambiasso tuvo su paso, Higuaín también y a Milito le dije que se ponga bien. Va a tener su chance.

-Muchos se habla de la posición de Messi, si es 10 o media punta, si es pasador. ¿Qué Messi querés para tu Selección?

-Quiero todo de Messi. Que sea goleador, pasador... Creo que la mejor posición que tiene Messi es en la que se está moviendo en Barcelona, tirado por derecha, yendo a buscar y metiendo diagonales, donde se siente cómodo. Si un jugador se siente cómodo en la derecha y por ser el técnico de la Selección lo ponés en la izquierda, sos un tarado. Si en Barcelona los encara y los apila de derecha a izquierda, en diagonal.... Tengo que ser muy burro si no lo pongo ahí. Hay que darle la pelota con la frecuencia que Leo quiera y después dejarlo jugar.

-¿Y cómo se hace para no cargarlo de presiones?

-No hay que olvidar que somos un equipo. Yo no quiero que todo el peso sea de él. Yo pretendo armar un equipo y que la frutilla del postre sea Messi.

-¿La comparación que se hace entre vos y él es buena para un joven?

-No sé si es buena, yo creo que Leo tiene la personalidad necesaria como para dejarlos hablar a ustedes.

-Pero también lo dijeron Henry, Capello...

-Está bien, tendrán para hablar, nadie se puede quedar callado porque Messi está haciendo cosas extraordinarias. Pero Capello se tendrá que preocupar por Inglaterra, tiene un partido chivo. Y Henry se tendrá que preocupar por Zanetti y por Maxi.

-Cuando hablás con él, más allá de lo futbolístico, ¿le das consejos de cómo afrontar este momento?

-Hablo mucho con él. Son momentos que le están pasando a él que a mí ya me pasaron. Trato de tranquilizarlo, que no se vuelva loco si Cristiano Ronaldo le gana la Pelota de Oro, porque él tiene diez años seguidos para ganarla.

-En el 2002 dijiste que darías un brazo por ver a la Selección campeona del mundo. ¿Ahora qué das?

-El Mundial es el objetivo, pero hoy daría cualquier cosa por ganarle a Francia y llegar bien para el partido contra Venezuela.

-Y soñando más allá, ¿te gustaría, después de dirigir a la Selección, ser considerado para entrenar a grandes de Europa?

-No. Yo quiero ser el técnico de la Selección Argentina. Vivo, sueño y me levanto pensando en cómo mejorar esta Selección. Nunca pienso en otra cosa.

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