"Ojalá que Caruso no se arrepienta"

Wally no le guarda rencor al DT que lo borró del plantel, pero está dolido por la decisión: "Sé que podía pelear por un lugar".
Se rindió frente a la realidad. Entendió que ya no debe ilusionarse con regresar al plantel profesional de Racing. Se dio cuenta de que Ricardo Caruso Lombardi no cambiará su postura de hacerlo entrenar en el predio Tita Mattiussi junto a otros jugadores a los que el técnico les comunicó que no tendría en cuenta. José Luis Martínez Gullotta asegura que no le guarda rencor, aunque, desde su resignación, suelta ante Olé que "ojalá que Caruso no se arrepienta de lo que hizo". Y mientras en la Academia aguardan la llegada de otros arqueros (ver Santillo...), pone los oídos a disposición de potenciales pretendientes.

"Si alguien está interesado en mí, se lo voy a agradecer. Que alguien se acerqué. Yo le dejo las puertas abiertas", se ofrece.

-¿Qué te dijo Caruso?

-Que para mí era conveniente ir a otro club para tener más de rodaje. Y yo le manifesté mis ganas de seguir porque sé que podía pelear por un lugar.

-¿Es una cuestión deportiva o hay algo más?

-No, personal no. Yo nunca le hice nada a él. Y si es deportivo me llama la atención, porque yo estoy preparado para atajar.

-Entonces no entendés su decisión...

-Ya está, ahora estoy dispuesto a escuchar propuesta de otros clubes para demostrar que puedo volver a jugar en Racing. No quiero quedarme un año parado.

-Suena raro que sigas excluido cuando Racing necesita arqueros.

-Traté de todas maneras estar en ese grupo. Como yo necesito a ellos, ellos seguramente me necesitan a mí. Pero el técnico quiere a otros arqueros.

-¿Caruso te despreció?

-Yo quiero a Racing. Y si yo no le sirvo, bueno. Esto no me va a bajonear; me hará mucho más fuerte. Y no busco una revancha, porque en todo momento demostré que podía estar en el arco de Racing.

-¿Tenés miedo de no volver a atajar en Racing?

-No. El hincha va a mantener su cariño hacia mí. Y sé que voy a triunfar después de momentos duros que pasé en este club, como cuando no teníamos ni para comer en la pensión. Superé muchos golpes. Recién tengo 25 años, es una edad justa. Y tengo ganas de seguir creciendo.

-¿Qué te comentaron tus compañeros?

-Hablé mucho con Yacob y con Menghi. Me dieron ánimo, me dijeron que, por ahí, tendría que estar con ellos. Son muy buen gente y les estoy muy agradecido, pero no les pedí que hicieran algo por mí.

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