Oficialistas respetan el ajuste en las dietas, pero no lo comparten

Molestia por la marcha atras del vicegobernador. El presidente del bloque Tucumán Crece recordó que la ley equipara a un legislador con un ministro, cuyos sueldos hoy están en $ 9.000.
El frustrado incremento en las dietas de los legisladores, autorizado y luego anulado por el vicegobernador, Juan Manzur, agudizó tensiones en el oficialismo. Muchos referentes alperovichistas transmitieron sus reparos al presidente del bloque Tucumán Crece, Roque Tobías Alvarez. “No me parece escandaloso que un legislador cobre $ 7.500, que con descuentos se hacen unos $ 6.000”, sostuvo.

El legislador justicialista respeta la decisión adoptada por Manzur de dar marcha atrás con la suba dispuesta en noviembre en las dietas (de $ 5.000 a $ 7.500) y recordó que la actual composición legislativa acompañó también la reducción del gasto del Poder Legislativo en más de $ 100 millones anuales. “Esa contención se mantiene hasta el día de hoy. No es real lo manifestado por Fernando Juri”, replicó, en alusión a las críticas vertidas por el ex vicegobernador. “El cometió un error porque, cuando el gobernador dignificó el sueldo de sus funcionarios en 2006, lo propio debiera haber hecho él con los legisladores”, planteó Alvarez.

El titular de la bancada mayoritaria reconoció, no obstante, que la suba para los legisladores no fue prolijamente concretada. “El error, además de la falta de difusión, es no haber ido acompañando los aumentos que se dieron al resto de la administración pública provincial y nacional. Pruebas al cántaro: cuando ingresamos, cada legislador designó personal con categoría 15, que en ese momento percibían $ 904. Hoy, merced a cada uno de los incrementos salariales, nadie cobra menos de $ 1460”, graficó.

Molesto, aunque respetuoso de la decisión, Alvarez insistió con sus fundamentos a la hora de justificar un aumento en las dietas. “Me parece que si el Estado no puede sostener el incremento salarial, los representantes del pueblo debemos asumir y acompañar ese esfuerzo. Pero no deja de ser paradójico y hasta ridículo que haya empleados y funcionarios de carrera dentro de este mismo poder que cobren más que los titulares del poder, que son los legisladores. Si seguimos este camino, los legisladores podrían renunciar a la dieta y pedir que se los considere empleados de categoría uno de la Cámara”, ironizó.

La idea inicial de los legisladores era llevar, paulatinamente sus ingresos hasta equipararlos con los de un ministro del Poder Ejecutivo. Los funcionarios de primera línea, según el decreto acuerdo 4/3 firmado por el gobernador en enero de 2006, pueden cobrar hasta $ 9.000 mensuales. Aquella vez, José Alperovich elevó el tope salarial, que hasta esa fecha era de $ 6.000. Es precisamente ese punto el que irrita a los parlamentarios. “Hay un retroceso tremendo a la luz de lo que establece la Ley 6.305 y su decreto reglamentario de 1995, aún vigente, que establece en el Anexo uno que equipara y homologa los cargos de ministro y fiscal de Estado con los de legislador”, comparó el parlamentario.

En rigor, esa norma estipula los haberes básicos que regirán para las autoridades superiores. Puntualmente, para los cargos de ministro, fiscal de Estado y legislador establece un sueldo básico de $ 3.081. “Como podrá observarse, solamente el resto de los cargos ha tenido un incremento y hoy, lamentablemente, los legisladores están más cerca de lo que cobra un subsecretario de Estado”, añadió.

Con ese marco legal como parámetro, Alvarez refutó los dichos del legislador radical José Cano. Indignado por la marcha atrás de Manzur con el aumento de las dietas, el opositor adelantó ayer a LA GACETA que presentaría un proyecto de ley para fijar un techo salarial de $ 5.000 para los funcionarios de los tres poderes del Estado. “Nunca se debe equiparar para abajo”, replicó el titular del bloque oficialista Tucumán Crece.

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