Oficialistas y opositores sienten vergüenza de la última sesión del Concejo Deliberante

La última sesión del Concejo Deliberante de 25 de Mayo reflejó un tono de agresividad verbal inusitado por parte de los representes del pueblo. El enfrentamiento dejó en evidencia malestar y posturas disímiles que se sostienen más con la política partidaria que con la defensa por el bien común.
La Mañana publicó el domingo un artículo periodístico reflejando el proceder de los concejales y la visión de sus expresiones en la comunidad donde muchos veinticinqueños sintieron vergüenza ajena de lo visto.

La presidente del bloque de partido Justicialista, Gloria Argañaraz, se refirió a lo sucedido y opinó que "vivimos una sesión virulenta y no es la primera vez que pasa, salvo que esta vez tuvo un alto grado agraviante. Esto es lamentable, si bien uno pertenece y forma parte del cuerpo deliberativo, y aunque no haya participado del debate, se ve tangencialmente involucrado, porque cuando la gente habla se refiere al Concejo Deliberante. La última sesión fue vergonzante, y se notó el comienzo de la campaña electoral".

Para la edil "esto nos hace mal a todos, a nosotros como concejales, al presidente del cuerpo y a la sociedad, porque estamos ocupando tiempo en cosas que nos son importantes. Si las sesiones que restan hasta las elecciones serán así, realmente no le conviene a nadie".

Argañaraz confió que "a la gente le debe haber dado vergüenza ajena, porque en un momento la tuve yo, porque el tenor de la discusión fue muy bajo. Uno puede debatir una idea, levantar el tono de la voz, pero no pueden existir agravios personales".

"La gente padece

lo que estamos haciendo

y lo ve con vergüenza"

El concejal Federico Tonelli lamentó lo ocurrido y consideró que "como cuerpo es una vergüenza el modo en el que llevamos adelante las discusiones. Al mismo tiempo siento que todo es analizando como si fuera lo mismo una persona que otra, creo que hay responsabilidades individuales bien distintas y en ese sentido considero que, más allá de ser incisivos en algún tipo de postura cuando asumimos una crítica al gobierno local, existe por parte del oficialismo un de-senfado a la hora de pretender defender lo indefendible que se torna exagerado y desproporcionando; sobre todo con actitudes agraviantes y de muy bajo nivel. Creo que debería distinguirse lo que hacen algunos y lo que hacen otros".

Según Tonelli, en líneas generales "hay muchos puntos de coincidencia entre el oficialismo y la oposición, ocurre que pasan de-sapercibidos. Lo que sí aparece con la desproporción a la que hacía referencia antes, es cuando la oposición pone en dedo en la llaga y el oficialismo se queda sin la posibilidad de encontrar una respuesta lógica para las incontables deficiencias e inoperancias que tiene éste gobierno municipal, y asume una postura injustificable de defensa para cambiar el eje de la discusión a través de un escándalo que se lleva puesta toda discusión posible".

Considero que "el Intendente no está acostumbrado a que alguien le diga las cosas que hace mal. Entonces cuando encuentra en la oposición alguien que con fundamentos, inteligencia y altura le dice las cosas, quiere transformar eso en algo contrario para desviar la atención".

Al referirse a las cuestiones de índole personal entre los ediles, el abogado indicó tener "una buena relación con todos mis pares, y con Mario Montecchia, quien más me ataca, tengo respeto por su capacidad y formación y creo que todos los exabruptos que lleva adelante no colaboran con su imagen ante la sociedad, pero eso corre por su exclusiva cuenta y a mí no me afecta".

En cuanto a la imagen del Concejo Deliberante ante la sociedad, Tonelli indicó que "la gente padece lo que estamos haciendo y lo ve con vergüenza ajena, como tituló el diario, pero lamentablemente son los momentos que estamos viviendo y meter a todos en la misma bolsa no sirve", sostuvo.

"Hemos transformado

el recinto en un gallinero"

El presidente del bloque de la Coalición Cívica, Mario Montecchia, habló ayer en FM Única de la última sesión y afirmó que "la responsabilidad de que el Concejo esté andando mal, que haya demasiado tono de agresividad y poca atención a los problemas comunitarios, es de todos los concejales. Que alguno no intervenga no lo exime de la responsabilidad porque lo permiten. Tanto por acción u omisión, en este último año, hemos llevado a esta situación al Concejo y todos somos responsables", expresó.

Considero que "en el Deliberativo se han ido exacerbando los debates, no el trabajo en comisión que es muy armonioso, como el trato personal entre nosotros porque no tenemos enfrentamientos fuera del recinto, pero las sesiones, que son la cara visible del Concejo, se han crispado mucho. Presiento que estamos frente a una competencia para saber quien es más que el otro, quien puede más, quien somete más. Este tipo de conflictos resultan peligrosos porque llevan paulatinamente a una escalada..."

Remarcó que "gobernar es consensuar y debemos extremar todo lo posible para hallar puntos de coincidencia, pero desde el Concejo se están buscando puntos de divergencia".

Para Montecchia, "tanto la oposición como el oficialismo tenemos responsabilidades compartidas. Creo que la oposición ha encarado una forma que en lo particular no me gusta, porque buscan defectos y problemas, y creo que no es redituable políticamente. Pero también tienen que hacer propuestas y mejorar las que vienen desde el oficialismo, andar en los barrios y estar con la gente. Como la oposición se basa en decir que está todo mal, obviamente, como esa actitud por la simple composición del Concejo no les da resultado porque pierden las votaciones, entonces como eso no los lleva a ningún resultado práctico y además en las elecciones no les va bien, cada vez el debate lo hacen más duro. Y del lado nuestro tenemos una defensa a ultranza que también es tonta, si la vemos objetivamente, porque ni todo es malo ni todo es bueno. Estamos en un punto donde todo lo que dice la oposición hay que rechazarlo y todo lo que dice el oficialismo para la oposición debe ser rechazado", indicó.

Según su experiencia "la responsabilidad de la crisis que tenemos en este momento, que hemos transformado al recinto en un gallinero, es de todos. Algunos porque atacan en exceso y otros porque defendemos en exceso. Temo que esto no tiene demasiado que ver con la política, ni siquiera con la campaña, creo que después del 28 de este mes, una vez concluidas las elecciones, vamos a seguir teniendo los mismos debates. Salvo que exista un espacio de reflexión en el que participen todos los concejales. Esto lleva a que la gente se desencante, porque muchas veces estamos discutiendo estupideces, cosas mínimas".

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