El oficialismo transpira y junta votos.

Ahora sólo se trata de sumar. El bloque oficialista tiene 115 votos propios y necesita 129 para lograr que el proyecto de reforma electoral enviado ayer por Cristina Kirchner pueda atravesar la Cámara de Diputados. Al otro lado, está la oposición que ha logrado un triunfo político: va toda junta en contra de la iniciativa y las aspiraciones de Néstor Kirchner. Ya tienen 98 votos y sus aspiraciones no terminan en esa cantidad de legisladores.
Cristina llegó de Santa Cruz con la certeza del triunfo en la votación y un dato político que hacía sonreír a su marido Néstor Kirchner. La información aseguraba que Francisco de Narváez se había enfrentado con Felipe Solá y que Mauricio Macri había abandonado un encuentro con ambos sin posibilidades de evitar una ruptura política. A esa hora, cinco de la tarde, la Presidenta revisaba el proyecto de ley y su estrategia parlamentaria.

El plan era simple y sencillo. La iniciativa se trataba hoy en la Comisión de Asuntos Constitucionales y mañana se debatía en el recinto de sesiones. En la madrugada del jueves, tras una larga jornada legislativa, se remitía al Senado de la Nación. En Gobierno y en el Parlamento nadie suponía que los planes podían cambiar abruptamente.

Cerca de las ocho de la noche, en la Cámara de Diputados, Federico Pinedo, Francisco de Narváez y Felipe Solá ratificaban en una conferencia de prensa que seguían siendo socios políticos, que habían conformado con otros legisladores un interbloque de 34 miembros y que formalmente solicitaban a Cristina que convocara al diálogo para tratar una agenda acotada a la seguridad y la situación económica.

—¿Qué va a pasar con las candidaturas?—, preguntó un cronista parlamentario.

—Tenemos tiempo. Ahora hay que tratar la ley—, respondió de Narváez.

A la unidad en un solo bloque del PRO, el peronismo disidente y otros partidos se sumó la posición política de la Coalición Cívica, el socialismo y la centro izquierda, que no quiere adelantar las elecciones. “Nadie nos marcará la cancha”, aseguró Elisa Carrió.

En el Congreso se respira tensión y expectativa política. El Gobierno no duda que ganará en la Cámara de Diputados. Los bloques opositores aseguran que pueden frenar la estrategia de Néstor Kirchner y postergar los comicios hasta octubre. El jueves se conocerá la verdad.

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