Oficialismo y oposición contra el ataque a Rossi

Dirigentes de todos los sectores coincidieron en criticar la agresión al diputado kirchneristas. Sin embargo, la Federación Agraria sostuvo que fue producto del “maltrato y ninguneo del gobierno nacional y legisladores oficialistas”.
El titular de la bancada K de Diputados, Agustín Rossi, fue agredido en la localidad santafecina de Laguna Paiva, cuando salía de la Municipalidad tras una reunión con el intendente local. Los productores rurales le tiraron huevos y tomate, y le rompieron el parabrisas del auto que manejaba. También fue atacado el hermano de Agustín Rossi y también diputados Alejandro Rossi, quien fue atacado con el mismo tipo de proyectiles y con bosta de caballo.

Tras el ataque, dirigentes del oficialismo y la oposición coincidieron en criticar y repudiar el ataque. El campo, por su parte, eligió justificar el hecho al “maltrato y ninguneo del gobierno nacional”.

El jefe de Gabinete, Sergio Massa, sostuvo que “es preocupante y grave que algunos elijan el camino de la agresión”, y aseguró que “con violencia e intolerancia, no se solucionan problemas”. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, coincidió en que el ataque “no contribuye a resolver los problemas que puede tener el sector agropecuario”. "El sentimiento que uno tiene por lo ocurrido con Agustín Rossi es de decepción y dolor. Fue una agresión gratuita al diputado que había ido a una reunión de trabajo", dijo Randazzo.

Julio Pereyra, presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM) aseguró que “es inentendible la acción de ciertos sectores que buscan generar enfrentamientos a través de acciones violentas y patoteriles. Algunos sectores, con sus actitudes intolerantes, no hacen más que generar el repudio social de una Argentina que debe expresarse sólo a través de la pluralidad de ideas".

La vicepresidente de la Cámara de Diputados, Patricia Vaca Narvaja, sostuvo que la agresión "fue obra de grupos facciosos, y pone de manifiesto que subsisten en nuestra sociedad grupos de interés que actúan guiados por la lógica del autoritarismo y el sectarismo". El diputado oficialista Edgardo Depetri, por su parte, calificó la acción de “patotera y cobarde”. “Ya están en campaña y no dudan en usar a los productores y punteros partidarios para generar hechos violentos”, dijo el dirigente del Frente Transversal.

Desde el arco opositor, el bloque de diputados de la Coalición Cívica sostuvo que “el escrache no es un método aceptable para que los ciudadanos ejerzan su legítimo derecho a la protesta, aun cuando en este caso las autoridades nacionales persistan en su irresponsable negativa a brindar una solución realista a la gravísima crisis que afecta al sector agropecuario argentino".

El bloque del socialismo de la Cámara Baja expresó su “repudio a esta muestra de intolerncia”, mientras que los diputados Federico Pinedo (PRO) y Luis Lusquiños (FREJULI) pidieron a las instituciones que reaccionen “ante hechos de intolerancia que lesionan la norma democrática de convivencia, pues de generalizarse, habrán triunfado nuevamente los cultores de la fuerza, de la violencia y del autoritarismo".

Por su parte, la Federación Agraria Argentina sostuvo el “rechazo a todo tipo de violencia o agresión personal”, y atribuyó la reacción de los productores “al profundo malestar y la impotencia de los productores agropecuarios”. “Es la reacción frente al maltrato y ninguneo constante recibido por parte del gobierno nacional y los legisladores oficialistas. No convalidamos de ningún modo la violencia y hacemos un llamado a debatir y reclamar de manera pacífica", dijeron.

Comentá la nota