El oficialismo hizo cambios y suma votos

Aprobó un dictamen que mañana llevará al recinto; exigen a la Anses justificar las inversiones y crean un consejo de control
El diputado Lozano (CTA), durante la reunión de comisión; sería uno de los opositores que acompañará el proyecto reformulado por el oficialismo

Con el apoyo en general de un puñado de bloques opositores, el oficialismo marcha a paso firme hacia la media sanción del proyecto de estatización del régimen jubilatorio de las AFJP, previsto para mañana en la Cámara de Diputados.

Ayer, el kirchnerismo emitió el dictamen respectivo, no sin antes conceder algunos retoques al texto que no alteran el corazón de la iniciativa, ya que se preserva en manos del Gobierno el manejo de la Anses y de los millonarios recursos previsionales tanto de origen público como privado que allí confluirán.

El de ayer fue un doble avance del oficialismo, pues no sólo ya tiene en sus manos el dictamen, sino que incluso se aseguró el voto en general de algunos bloques de la oposición. Entre éstos se cuentan el bloque Solidaridad e Igualdad (SI), de Eduardo Macaluse; el de la CTA, de Claudio Lozano, junto con el Movimiento Popular Neuquino (MPN) y el socialismo. Si bien el dictamen oficialista no los convence del todo -por eso solicitarán cambios en el recinto-, priorizan el hecho de que, con la ley, se eliminará el régimen privado de AFJP, al que denuestan.

En cambio, los principales bloques de la oposición -Coalición Cívica, UCR, Pro y Frejuli- anticiparon su voto negativo, al advertir que el Gobierno, más que una reforma del sistema previsional, pretende hacerse de sus recursos ("la caja", dicen) para tapar los baches fiscales. A ellos se suman los diputados de Confederación Federal (del vicepresidente Julio Cobos) y un puñado de oficialistas disidentes encabezados por Felipe Solá, que presentará un proyecto propio (de lo que se informa por separado). Sin embargo, estos votos no serán suficientes para lo que -se anticipa- sería una avalancha de votos positivos.

Los cambios

Las principales modificaciones que introdujo el oficialismo apuntan a los siguientes ejes:

Inversiones: se explicita en la iniciativa en qué se puede invertir el superávit de la Anses (es decir, los excedentes obtenidos tras el pago de los haberes jubilatorios), un dato no menor si se considera que a fines de año rondaría los 120.000 millones de pesos.

Según el dictamen, este superávit podrá ser destinado a la misma cartera de inversiones que hoy tienen las AFJP. Esto significa que la Anses podrá invertir hasta el 50% de su superávit a prestarle al Tesoro, ya sea mediante títulos públicos, letras o bien préstamos. También podrá invertir en acciones, obligaciones negociables y títulos valores (en menores porcentajes), aunque se prohíbe la inversión de los fondos en el exterior.

El Gobierno se asegura, así, el pleno control y manejo de los recursos previsionales, al desechar las propuestas opositoras de que la Anses se transforme en un organismo público no estatal (lo que evitaría, a su juicio, embargos como los que dispuso el juez norteamericano Thomas Griesa). Además, la ley no garantizará que el superávit previsional se destine a una mejora de la situación de los jubilados; eso quedará al arbitrio del Gobierno.

"Estos cambios no garantizan una mayor protección de los fondos", sostuvo Jorge Sarghini (Justicialismo nacional).

Control: se introduce en el proyecto la creación de un consejo a cargo del monitoreo de los recursos del sistema, el cual estará integrado por representantes del Estado, de los jubilados, de los trabajadores, de los empresarios, de los bancos y del Congreso. Empero, este consejo sólo supervisará los recursos (no los administrará) y sus informes no serán vinculantes. Lo mismo sucederá con la comisión bicameral ad hoc a crearse en el Congreso, que tendrá mayoría oficialista.

Empleados : la iniciativa "garantiza" el empleo de los trabajadores de las AFJP.

Comisiones: la Anses no percibirá por la administración de los fondos comisión alguna.

Estas modificaciones no convencieron al núcleo duro de la oposición. "Es un proyecto precario que desnuda la intención del Gobierno de hacerse de los fondos de los trabajadores", enfatizó el presidente de la UCR, Gerardo Morales, al dar a conocer ayer la propuesta alternativa de su partido.

El radicalismo propondrá la creación de un régimen previsional de reparto cuyo excedente sea administrado por el Banco Nación o la AFJP Nación. A aquellos afiliados a una AFJP les propone optar por el régimen de reparto o bien mantener sus cuentas en el Banco Nación.

En tanto, Pro, Frejuli y el Partido Liberal proponen que los afiliados a las AFJP tengan opción permanente a traspasarse al Estado, mientras que la Coalición Cívica sugiere la creación de una comisión bicameral que debata una nueva ley del sistema jubilatorio.

PROPUESTA DE MONDINO

El defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, presentó ayer un proyecto de ley para crear un Banco de Previsión y Seguridad Social con autarquía para la administración de los fondos jubilatorios. Entregó la iniciativa a la senadora Roxana Latorre (FPV-Santa Fe), presidenta de la Comisión de Seguimiento de la Defensoría del Pueblo. Precisó que el fin de ese banco es dar "seguridad jurídica, previsibilidad y certeza" a los fondos previsionales. "Son recursos intergeneracionales y, si no creamos una entidad jurídica autónoma similar al Banco Central, no le estamos dando previsibilidad a los futuros jubilados", dijo.

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