El oficialismo habla ahora de eliminar la Magistratura

En medio de las críticas por su funcionamiento y la influencia kirchnerista, el Consejo de la Magistratura volvió ayer formalmente al trabajo con una de cal, otra de arena y una sorpresa.
"Yo, con el transcurso de los años pasados, y viendo la experiencia de para qué sirve realmente el Consejo de la Magistratura, es un organismo que, si yo pudiera, reformaría la Constitución para volver al sistema anterior", dijo la diputada kirchnerista Diana Conti. Dicho de otra manera, Conti eliminaría el Consejo de la Magistratura, creado en la reforma constitucional de 1994.

La sorpresiva revelación de Conti coincide parcialmente con lo que había dicho el martes el juez de la Corte Carlos Fayt, quien dio a entender que el Consejo se creó a las apurada y propuso revisar su funcionamiento.

Conti habló luego del papelón por una reunión que finalmente no se hizo por falta de quórum. El motivo de la convocatoria era discutir la situación del organismo tras las críticas recibidas en los últimos días.

La buena noticia del día fue que salieron los puntajes de varios concursos atrasados, especialmente el destinado a cubrir tres cargos en la Cámara Nacional de Casación Penal, recordado por Clarín la semana pasada.

La sede del organismo, en la calle Libertad, amaneció ayer poblada de periodistas. Es que el presidente del Consejo, el juez Luis Bunge Campos, había convocado informalmente a un encuentro "secreto" o "reservado" o "a puertas cerradas", según quien lo definiera. Bunge dijo el martes a Clarín que la convocatoria era una reunión de "labor ampliada", para organizar los temas del próximo plenario del cuerpo y la visita que recibirán del nuevo ministro de Justicia, Julio Alak.

Sin embargo, a la hora señalada sólo había dos de los trece consejeros. Y el diputado kirchnerista Carlos Kunkel dijo por nota que no participaría de ningún encuentro cerrado.

Lo concreto es que cuando fue evidente que la convocatoria había fracasado y que, por ende, no habría reunión, recién ahí se habilitó el acceso de la prensa que esperaba en la planta baja para subir al salón de reunión.

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