El oficialismo ya contaría con los votos en Diputados para aprobar la Ley de Medios

En el primer plenario de comisiones quedaron en claro varias posiciones respecto de la iniciativa que impulsa el Gobierno con el objetivo de "terminar con los monopolios". Según un conteo realizado por PERFIL, el kirchnerismo ya cuenta con 123 votos afirmativos, apenas seis menos que los necesarios para tener quórum propio. Es probable que consiga las voluntades necesarias en el decisivo grupo de 21 indecisos. En dos semanas se podría aprobar la norma.
La decisión del kirchnerismo en la Cámara de Diputados de acelerar los tiempos del debate de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, obedece a la confianza que reina hoy en la conducción del bloque respecto de las posibilidades de aprobar sin sobresaltos el proyecto.

Un relevamiento inicial realizado por PERFIL, cuando todavía no todos los legisladores tienen posiciones firmes, indica que el Gobierno ya tendría un mínimo garantizado de 123 votos, pero podría llegar por lo menos a los 135, es decir seis más que los que requiere para tener quórum y aprobar la ley.

Durante el plenario de las comisiones de Comunicación e Informática, Presupuesto y Hacienda, y Libertad de Expresión, que se inició el jueves último, dos importantes fuentes del bloque kirchnerista le confesaron a PERFIL que su optimismo se basaba en el resultado del "poroteo", o sea el conteo de los posibles votos. Inclusive, reconocían que no habían recibido ninguna notificación de diputados propios que no estén dispuestos a acompañar el proyecto, excepto la mujer de Luis Barrionuevo, Graciela Camaño, quien mantuvo un rol protagónico en la oposición al proyecto que reforma la actual Ley de Radiodifusión.

Las mayores dudas en la interna del bloque giran en torno de lo que harán los cinco diputados de Chubut que responden al gobernador, Mario Das Neves. El mandatario patagónico viene repitiendo en diferentes medios su crítica al proyecto y exige que se realicen modificaciones. Sin embargo el jueves, en el plenario, José País, uno de los chubutenses con más protagonismo, no fue tan firme como su jefe político. Así sembró dudas en la oposición, que ya le descontaban esos cinco votos al kirchnerismo.

Otros oficialistas que podrían llegar a sorprender son la fueguina Mariel Calchaquí (que en la prórroga de las facultades delegadas se abstuvo), y los jujeños Carlos Snopek y Mario Martiarena. El primero mantiene una interna con Eduardo Fellner en su provincia, pero por ahora sigue alineado con el kirchnerismo. En la última votación estuvo ausente. El segundo, en tanto, ya se distanció del bloque, aunque votó a favor de la prórroga de las facultades delegadas.

Las agrupaciones que se encolumnan en la centroizquierda una vez más quedaron en negociaciones con el oficialismo. Algunos de ellos, como Ariel Basteiro y Victoria Donda (Encuentro Popular y Social) defienden la iniciativa con mayor ahínco que muchos oficialistas. Otros, como los de La Concertación o el SI, son más exigentes con los cambios, pero de todas formas están dispuestos a acompañar el proyecto. "Por lo menos esto, como está, es mejor que lo que hay ahora", reconoció uno de ellos. No obstante, allí también surgieron diferencias. Tanto Miguel Bonasso como Claudio Lozano (Proyecto Sur) se mostraron en disidencia con el proyecto oficial y presentaron sus propias iniciativas.

La oposicion, en tanto, tiene hoy un piso mínimo de unos 113 diputados, que no le alcanzarían para frenar la iniciativa oficial. "Para mí, vienen con la topadora", razonó un diputado opositor. Y contó que le dijo a la oficialista Patricia Vaca Narvaja que "esta ley tiene un poquito así (mostrando el dedo pulgar e índice) de más legitimidad que la de la dictadura". Según él, el Congreso actual tiene la legitimidad, pero "es la decisión de la Presidenta la que no la tiene". Los principales referentes de la oposición salieron ayer a insistir con que el proyecto debería ser aprobado por la composición parlamentaria que asume el 10 de diciembre. Entre ellos, Julio Cobos, quien ayer repitió que "sería muy bueno que el debate se inicie ahora, pero que la definición la logre el nuevo Congreso".

Esa no parece ser la intención del oficialismo, que ayer ya formalizó el llamado a audiencia pública para el martes, miércoles y jueves próximo. De hecho, la Presidencia de la Cámara baja ya inició el registro de participantes y especificó que cada uno tendrá diez minutos para exponer sus posiciones. Para el viernes 10, está previsto que continúe el plenario de las tres comisiones. La intención del kirchnerismo es conseguir dictamen ese día, para así poder tratar el proyecto en el recinto la semana siguiente.

En el Senado el escenario es más complejo

Así como en Diputados reina el optimismo, en el Senado por ahora impera la incertidumbre. "Acá viene bien, pero no se cómo está el Senado. Y ni quiero preguntar", le confesó a PERFIL una diputada K. Las dudas en la Cámara alta son dos: el rol de los chubutenses (al igual que en Diputados), y la postura del jujeño Guillermo Jenefes, quien tiene medios en su provincia y ya criticó la iniciativa. Todo en un contexto de números más estrechos para el oficialismo que en Diputados.

La mayor preocupación para los kirchneristas va a estar en las comisiones de Presupuesto y de Medios de Comunicación y Libertad de Expresión, que tratarán el proyecto que arribe de Diputados. En la primera, los K tienen las ocho firmas justas para conseguir dictamen. Pero entre ellos están el chubutense Marcelo Guinle y Jenefes, por lo que el bloque necesita tener a todos alineados.

La segunda comisión la preside, precisamente, el jujeño Jenefes, que ya se había mostrado crítico al tratarse el tarifazo de gas. El miércoles último dio la nota cuando afirmó que no fue "consultado sobre este proyecto". "Le garantizo a la oposición que aquí habrá un debate amplio y plural. No me preocupa si el proyecto lo aprueba este Congreso o el que viene", disparó. En esa comisión los K tienen nueve senadores propios, uno más de los necesarios. Pero además de Jenefes, también están la chubutense Silvia Giusti y Elida Vigo, que estuvo ausente las últimas semanas por problemas médicos.

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