El Oficialismo confía que obtendrá la presidencia del Concejo Deliberante

Este jueves, cuando asuman los concejales electos en las últimas elecciones, cambiarán las reglas de juego dentro del Concejo Deliberante.
En ese nuevo panorama la presidencia del Cuerpo es fundamental para que el oficialismo alcance varios de los objetivos que en estos dos años de gobierno se vieron truncos por contar con desventaja numérica en el recinto de sesiones.

En entrevista con LA VOZ, el Jefe de Gabinete, Pablo Giménez adelantó que el diálogo con distintos sectores peronistas, dando por descontado el apoyo de la Coalición Cívica y el, recientemente creado, bloque del Partido Socialista –ambas fracciones que supieron ser oficialistas-, permitió garantizar el acompañamiento necesario para que Aldo Morino se transforme en el nuevo presidente del Concejo.

"Según la voluntad de los concejales con los que nos hemos reunido, se va a mantener la tradición de elegir como presidente al primer concejal de la fuerza más votada en la última elección", manifestó Giménez, "tuvimos conversaciones con concejales de diferentes bloques y nos estarían acompañando para tener la cantidad de votos necesaria".

Aunque todavía no hay nada definido y pese a las dudas que el mismo justicialismo había sembrado sobre el tema días atrás, el funcionario indicó que el Ejecutivo ya no tiene incertidumbre sobre quién dirigirá el Concejo los próximos dos años.

"No va a salir por unanimidad pero sí por una gran mayoría", dijo y agregó, "tenemos la certeza, se terminaron todas las dudas, en algún momento apareció una sospecha pero ya está totalmente despejada, el peronismo que nos va a acompañar va a hacer honor a la tradición".

Además de la Coalición Cívica, hoy conformada por el ARI y el GEN, y el Partido Socialista, Cáffaro estaría contando con los votos del Movimiento Evita y el Frente para la Victoria. "En general coinciden en respetar la tradición sana que tiene el Concejo Deliberante de Zárate y el de otros distritos", agregó Giménez.

El Jefe de Gabinete señaló que en ningún momento las fracciones opositoras pusieron condicionamientos para garantizar su voto a favor, aunque cuestionaron la falta de lubricación entre el Ejecutivo y el Legislativo en varios de los proyectos centrales a causa de la unilateralidad oficialista.

"Ellos se apoyan en la necesidad de mejorar el diálogo, dar mejor y más temprana información de proyectos importantes y la contestación de pedidos de informes", informó Giménez, "pero no fueron condicionamientos, lo primero que quieren hacer es cumplir con la tradición que no se tiene que quebrar nunca, además nosotros también partimos de la misma autocrítica, necesitamos tener más diálogo con los concejales, por eso se inaugura una etapa en la que eso será la clave dominante y donde Aldo (Morino) va a ser un protagonista importante".

"LA PRESIDENCIA SE CONVIERTE EN ALGO VITAL"

Con el equilibrio en términos de representación política dentro del Cuerpo Legislativo, el nuevo escenario obliga a mejorar el diálogo para buscar el consenso aunque, en muchas oportunidades, quien defina la situación será el presidente, de ahí su radical importancia.

"Esto da una pauta para ejercer una coordinación entre Ejecutivo y Legislativo en los temas importantes para la ciudad", sostuvo el funcionario, "creo que con la asunción de Morino vamos a recuperar una iniciativa legislativa coherente, con más diálogo".

Si bien el oficialismo da por sentado que el, todavía, secretario de Gobierno asumirá su banca como concejal sabiendo que también lo hará como presidente, sostienen que de darse una situación adversa sería una señal negativa para los dos años de gobierno que le quedán Cáffaro.

"No tenemos dudas de que Morino va a ser el nuevo presidente pero si eso no ocurriera no sólo no habría en el Concejo una persona de confianza del intendente que permitiera mantener un diálogo fluido y más interrelación entre un cuerpo y el otro sino que se estaría quebrando una tradición importante", dijo Giménez, "estando en un equilibrio de fuerzas a partir del 10 de diciembre, la presidencia se convierte en algo vital porque nos aseguraría que el diálogo sea mucho más fluido, algo que antes no ocurría por la gran diferencia numérica que teníamos".

Dado las trabas que en términos de gestión municipal el Ejecutivo ha encontrado en el Cuerpo Legislativo por no contar con más representación en el recinto, el jefe de gabinete concluyó diciendo que la presidencia "es la clave, no vemos dos años de relación mutua si el presidente del Concejo no es Aldo Morino".

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