El oficialismo confía en llegar a los 37 votos en el Senado

Por: Atilio Bleta

Por si quedaba alguna duda, la maratónica jornada de ayer en Diputados entregó la certeza de que la idea del Gobierno pasa por aprobar cuanto antes el proyecto de ley que elimina la jubilación privada.

Por este motivo, el jefe de bloque de los senadores del PJ Miguel Angel Pichetto pidió en la sesión del último miércoles la preferencia para que el proyecto que termina con las AFJP sea convertido en ley si es posible el jueves 20 de este mes.

Son tres las razones que abonan la tesis oficial. La más importante es que el oficialismo está seguro de contar con el número de al menos 37 senadores. Son necesarios para evitar que se repita el "efecto Cobos", quien en la madrugada del 17 de julio con su voto "no positivo" desempató a favor del campo y ayudó a derrotar el proyecto de retenciones móviles.

El número mágico es el de 37 senadores (la mitad más uno del cuerpo). Aunque una estimación "pesimista" que manejan en los despachos de la Rosada estira la cifra a 39. Faltan precisiones porque en sintonía con la estrategia trazada por la presidenta Cristina Fernández, ningún funcionario quiere hablar de los números en el Senado. Durante la pelea con el campo el Gobierno rompió el frente interno y espantó aliados. Ahora busca hacer lo contrario y como "hay número -dicen en la Rosada- hay que sacar la ley lo antes posible".

El proyecto es considerado "estratégico y un punto de inflexión" por el Gobierno. Fue lo que expresaron a Clarín cuatro ministros: Sergio Massa (jefe de Gabinete) Florencio Randazzo (Interior), Carlos Tomada (Trabajo) y Aníbal Fernández (Justicia y Seguridad).

Fundan esta aseveración en que la sanción de la ley "mejorará" el sistema previsional y permitirá financiar obra pública. Pero los ministros prefieren no admitir, en cambio, que si sancionan esta ley, el Gobierno se tomará revancha del duro golpe propinado por la oposición con las retenciones móviles.

De todos modos, nadie quiere gastar a cuenta y por eso seguirá primando la cautela. Esto explica las declaraciones cautas de ministros y legisladores kirchneristas.

Pero tanto Randazzo, como el asesor presidencial Juan Carlos Mazzón, que son los encargados de sumar voluntades y fatigar teléfonos con gobernadores y legisladores -también en Olivos- se muestran confiados en que esta vez con el proyecto que crea un nuevo sistema jubilatorio "no habrá sorpresas desagradables".

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