Por más oferta (y recesión) no hay crisis energética

Los primeros dos días de calor intenso y en una fecha poco habitual por estar recién a principios de noviembre no suscitaron problemas en el sector eléctrico. El martes, alrededor de las 21, se registró el consumo más alto: 17.300 megavatios, bastante lejos del pico de 19.200 a que llegó la demanda en el invierno y que puede incluso superarse todavía un poco ahora debido al aumento de la oferta.
Anoche, con la baja de la sensación térmica a partir de las 19, el consumo pico se mantuvo en torno a 16.700 megavatios. En el nivel de demanda está influyendo el freno al crecimiento de la actividad, que es más notorio desde setiembre.

Abundancia

Según datos preliminares, en octubre, la demanda de energía en todo el país creció sólo 1,5%, y en Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata se mantuvo prácticamente igual que en el mismo mes de 2007.

Pero además, la oferta es abundante. En las represas de Salto Grande y Yacyretá, el caudal de agua está en los niveles máximos, lo que obligó a abrir los vertederos. En las hidroeléctricas del Comahue también se está muy cerca de las alturas máximas. En Alicura, Piedra del Aguila y El Chocón hay reservas suficientes para cubrir casi la terceraparte de la demanda y todavía se esperan que ingrese más agua por el deshielo.

Nuevas centrales

Además, las nuevas centrales térmicas de Timbúes y Campana también están entregando energía al sistema en forma regular, lo que no llegó a suceder en el invierno en parte por falta de gas, pero sobre todo porque no había terminado el período de pruebas.

Por todos esos factores, Cammesa, la empresa que controla el despacho eléctrico y preside el ministro Julio De Vido, autorizó salidas por mantenimiento a algunas máquinas térmicas, permiso que las empresas no obtenían desde hace casi un año.

Algunos técnicos creen, además, que el público todavía no se volcó masivamente a usar los equipos de aire acondicionado, lo que puede ser porque el calor recién empieza o porque los anuncios sobre subas de tarifas y castigos crean cierta reticencia por ahora.

Por el aumento de la ofertay por el pronóstico de que el crecimiento de la demanda eléctrica se mantendrá dentro de parámetros acotados, en general se espera un verano tranquilo.

Pero de esto no puede deducirse que no habrá cortes de luz. Con cuatro o cinco días de calor como los de las últimas 48 horas y un uso intensivo de los equipos de aire, los cables de las redes de distribución se resienten y aumentan las fallas. Por ahora, con sólo dos días de temperatura alta, los cortes fueron más que en épocas templadas, pero no tantos como los que se producen cuando el calor no cede durante varias jornadas seguidas.

El último episodio de varias interrupciones simultáneas en el área metropolitana debido a la alta sensación térmica que se produjo en la primera semana de este año.

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