La oferta del canje incluirá otra vez bonos que se ajustan por inflación

Son los mismos que el Gobierno criticó y buscó rescatar para evitar posibles juicios.
El ministro de Economía confirmó ayer que la nueva propuesta del canje de la deuda incluirá bonos en pesos que se ajustan al ritmo de la inflación. "Vamos a repetir algunos de los instrumentos que se usaron en el canje de 2005, que fue muy exitoso, y eso incluye los bonos en pesos que se ajustan por CER", les dijo Amado Boudou a los diputados que lo escuchaban en la reunión de la comisión de Presupuesto y Hacienda.

El anuncio sorprendió a propios y extraños, porque hace apenas un mes y medio el Gobierno hizo un canje para rescatar muchos de estos bonos, que fueron criticados por los propios funcionarios porque resultaron muy caros para el Fisco. Y además fueron foco de amenazas de juicios por parte de inversores, por la supuesta manipulación del índice oficial de inflación.

"Claramente la emisión de bonos con CER (ajustados por inflación) fue una salida que se eligió en un momento (2005), pero está visto que es un camino que no hay que volver a transitar", había dicho Amado Boudou en julio pasado. "Es más, es un camino que hay que desandar", agregó.

Desde que el INDEC fue intervenido, se debate en el mercado financiero si el Gobierno incurrió en un mini default por no haber pagado los intereses correspondientes, ya que usó los datos oficiales de la inflación para calcularlos en lugar de tomar la inflación real.

En este escenario, el Gobierno realizó dos canjes con los que sacó de circulación buena parte de los bonos que se ajustaban por CER y que vencían en el corto plazo. Pero ayer anunció que se emitirán más bonos ajustables por inflación.

"No es lo mismo los bonos con CER de corto que los de largo plazo", le dijo a Clarín el ministro Boudou al terminar su presentación en la Cámara de Diputados.

Poco después, desde el Ministerio de Economía aclararon que la idea de incluir bonos en pesos ajustables por CER apunta a "tener todas las opciones para ofrecerles a los bonistas". Aunque admitieron que será difícil encontrar tenedores de bonos dispuestos a canjear sus títulos en default por bonos en pesos que se ajusten al ritmo de la inflación.

En el Palacio de Hacienda subrayaron que el canje de 2005 es una "referencia obligada" a la hora de diseñar el próximo canje de deuda, lo que tomará unas dos semanas más. "Muchas de las regulaciones del canje de 2005 hoy son aplicables", dijeron. Una de esas reglas es que cualquier bonista que decida entrar al canje debe renunciar a la posibilidad de iniciar acciones legales contra la Argentina. Y en caso de que ya las hubiera comenzado, deberá dejarlas sin efecto.

"Reabrimos el canje porque el anterior fue muy exitoso y nos marca un techo", explicó Boudou a los diputados que cuestionaban la decisión de suspender la ley cerrojo y reabrir el canje, en lugar de realizar una nueva reestructuración de la deuda en default. Y agregó: "Creemos que lo que estuvo bien hecho debe continuarse".

El próximo miércoles, la Cámara de Diputados podría aprobar esta iniciativa. Así lo adelantó el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Gustavo Marconato, quien adelantó que el dictamen podría salir el martes próximo. A su lado, el ministro Boudou respondía preguntas de los periodistas. "Queremos aprovechar la ventana que se abrió en los mercados, porque es un muy buen momento", dijo. Y aclaró: "No vamos desesperados al mercado a buscar fondos para financiar la situación fiscal".

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