Ofensiva de Obama contra los bancos

Crece el malestar de la Casa Blanca por el anuncio de las instituciones de Wall Street de que sus bonus de fin de año serán millonarios
NUEVA YORK.- Los peor de la crisis financiera pasó, los bancos fueron rescatados por Washington y las instituciones de Wall Street se preparan, esta semana, para repartir entre sus empleados los bonus de fin de año, que volverían a ser tan abultados como los de los tiempos de bonanzas previos a 2007, cuando el colapso comenzó a desencadenarse.

Sin embargo, la Casa Blanca parece estar dispuesta a no permitir que los millonarios bonus alimenten el mal humor de los norteamericanos, fastidiados con el sistema financiero, al que culpan de la recesión y el desempleo.

Ayer el gobierno de Barack Obama anunció que estudia imponer un gravamen a los bancos para recuperar los fondos públicos usados, en 2008 y 2009, para rescatarlos. El impuesto estaría destinado a aliviar el enorme déficit fiscal en el que incurrió Washington para salvar su sistema financiero.

"El objetivo del presidente es asegurar que sean devueltos todos los aportes de los contribuyentes destinados al rescate financiero", dijo ayer el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs, que evitó confirmar la imposición de esos gravámenes.

El anuncio oficial llegó en momentos en que crece la presión doméstica e internacional para que el gobierno, cada vez más molesto con Wall Street, grave las transacciones financieras y las compensaciones anuales a los ejecutivos de los bancos.

"Algunos en Wall Street siguen sin entender" que sus bancos fueron rescatados con fondos públicos, añadió Gibbs.

Se espera que la propuesta oficial esté incluida en el presupuesto para el período fiscal 2011 que la administración Obama presentará el mes próximo al Congreso.

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El gobierno de Estados Unidos lanzó en octubre de 2008 un programa de rescate de más de 700.000 millones de dólares para instituciones financieras al borde del colapso.

Los bancos de Wall Street han empezado a recuperarse gracias, en parte, a la ayuda gubernamental: en el último año, registraron ganancias similares a las que precedieron a la crisis, y los bonus que pagarán a sus ejecutivos se aproximan o superan a los distribuidos en 2007, año en que más dinero se repartió en compensaciones.

Según informó ayer The New York Times , "pese a los llamados a la moderación de Washington y el enojo de la opinión pública, los bancos que lograron recuperarse se preparan a pagar primas que competirán con las de los esplendorosos años anteriores a la crisis".

Algunas bonificaciones podrían alcanzar las "seis, siete y hasta ocho cifras". Por ejemplo, John Havens, jefe de la banca de inversiones de Citigroup, que recibió un rescate de 45.000 millones de dólares el año pasado, obtendrá un bonus de nueve millones de dólares.

Se estima que Goldman Sachs pagará un promedio de 595.000 dólares a sus empleados en concepto de compensaciones por 2009. En tanto, los del banco de inversión JP Morgan Chase recibirán en promedio unos 463.000 dólares.

Los montos amenazan con desatar una vez más la ira de los contribuyentes. Desde que, a mediados de 2007, aparecieran los primeros síntomas de la crisis financiera, los bancos y grandes empresas estadounidenses han ocupado el centro de la polémica por los elevados bonus que seguían pagando a sus directivos, pese a que esas instituciones fueron el epicentro del terremoto y a que recibieron ayuda del gobierno federal.

A fines de 2008, por ejemplo, 953 empleados de Goldman Sachs recibieron bonus de un millón de dólares cada uno, días después de que ese banco aceptó 100.000 millones de dólares del Estado para evitar su colapso.

Norteamericanos ofendidos

Algunos banqueros temen ahora que, presionada por el mal humor de los contribuyentes, la Casa Blanca, como hizo recientemente Gran Bretaña, impulse el impuesto a los bonus. El congresista demócrata por Ohio Dennis Kucinich ya lo ha propuesto en la Cámara de Representantes.

Por lo pronto, la Casa Blanca se muestra cada vez más molesta con los banqueros. Anteayer, la jefa del Consejo de Asesores Económicos de Obama, Christina Romer, dijo que es "simplemente ridículo" que las entidades que fueron rescatadas paguen jugosos bonus a sus empleados. "Eso ofenderá a los norteamericanos. Me ofende a mí", añadió.

En otra iniciativa destinada a aplacar la ira de los ciudadanos, el fiscal general de Nueva York, Andrew Cuomo, exigió ayer a los ocho principales bancos del país (Bank of America, Bank of New York Mellon, Citi, Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Morgan Stanley, State Street y Wells Fargo) revelar cuánto piensan gastar en bonus y cuánto hubrían pagado en compensaciones si no hubiesen sido rescatados. "Algunos bancos hicieron mucho dinero porque los contribuyentes les dieron mucho dinero", dijo Cuomo

Adelantándose al fastidio que podría estallar esta semana por los bonus y para suavizar las críticas, Goldman Sachs considera la posibilidad de pedir a sus ejecutivos que donen parte de sus pagos.

Agencias AP, EFE y Reuters

Cifras polémicas

700.000

Millones de dólares

Destinó en 2008 el gobierno de George W. Bush para rescatar a los bancos e instituciones financieras estadounidenses más amenazados por la crisis.

120.000

Millones de dólares

Podrían llegar a perder los contribuyentes en dinero que las instituciones rescatadas no podrán devolver al Estado.

150.000

Millones de dólares

Se estima que destinarán este año en total los bancos en materia de bonus y compensaciones. El récord es de 164.000 millones en 2007.

5300

Millones de dólares

Destinará en 2009 el Citigroup para el pago de bonus. La cifra es similar a la de 2008, aunque el banco ahora tiene menos empleados.

595.000

Dólares

Pagará, en promedio, a sus empleados el banco Goldman Sachs en concepto de bonus por 2009.

463.000

Dólares

Será lo que el banco de inversiones JP Morgan Chase pagará en promedio. El banco tiene 25.000 empleados.

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