Ofensiva de Europa para limitar la crisis

Alemania garantizará todos los depósitos privados y acordó el rescate del banco Hypo; medidas similares en otros países

BERLIN.- Los países de la Unión Europea (UE) redoblaron ayer sus esfuerzos para hacer frente a la crisis financiera que desde hace tres semanas mantiene en vilo a los mercados de todo el mundo, un día después de que la cumbre de las cuatro economías más poderosas del Viejo Continente dejara en evidencia las dificultades para coordinar una respuesta conjunta.

La iniciativa más contundente tuvo lugar en Alemania, donde ayer el gobierno garantizó la totalidad de las cuentas de ahorro privadas del país y acordó con el sector bancario un plan de rescate de 50.000 millones de euros para evitar la quiebra del Hypo Real Estate (HRE), el cuarto banco del país.

"Les decimos a todos los titulares de cuentas de ahorro que sus depósitos están seguros. El gobierno federal los garantiza", dijo ayer la canciller alemana, Angela Merkel.

"Los ahorristas no han de temer perder un solo euro", añadió el ministro de Finanzas, Peer Steinbruck.

El vocero del Ministerio de Finanzas alemán, Torsten Albig, anunció ayer que el Estado garantizará de manera ilimitada todas las cuentas bancarias privadas, una medida sin precedente en Alemania, que hasta ayer sólo garantizaba un máximo de 20.000 euros.

De este modo, Alemania se sumó a Irlanda y Grecia en la protección total de las cuentas privadas, una de las medidas más cuestionadas tomadas en Europa para afrontar la crisis. Austria anunció ayer que hará lo mismo pasado mañana, y algunas voces de la oposición británica empezaron a reclamar a Londres que hiciera lo mismo.

Alemania, la primera economía europea, hace frente a una crisis de consecuencias imprevisibles por las dificultades del HRE, después de que anteayer se anunciara el fracaso de un primer plan de rescate de un monto de 35.000 millones de euros. Ayer, el gobierno y el sector bancario alcanzaron un acuerdo para un aporte extra de 15.000 millones de euros, que eleva a 50.000 millones de euros el plan para evitar la bancarrota del cuarto banco del país.

En tanto, el banco francés BNP Paribas acordó ayer con Bélgica y Luxemburgo comprar un importante porcentaje del alicaído grupo financiero Fortis. "Debemos enviar una señal clara y fuerte a los mercados", había dicho el premier belga, Yves Leterme, antes del anuncio.

Según lo acordado, el BNP tomará el 75% de la filial belga de Fortis, mientras que el 25% quedará para el Estado belga. En cuanto a la filial luxemburguesa, el banco francés tomará el 66%, y el gran ducado se quedará con un 33%. Además, Bélgica y Luxemburgo se convertirán en accionistas del BNP. Las actividades de Fortis en Holanda fueron nacionalizadas el jueves.

En Italia, el primer banco del país, UniCredit, anunció anoche la puesta en marcha de un plan anticrisis que conllevará un aumento de capital y el pago en acciones de sus próximos dividendos para reforzar sus fondos.

Además, el gobierno de Dinamarca acordó anoche con los bancos locales un paquete de 4000 millones de euros para contrarrestar la crisis, y en otro país fuertemente afectado por la escasez de crédito, Islandia, funcionarios del gobierno y ejecutivos bancarios discutieron ayer un posible plan de inyección económica para los bancos en problemas.

La ola de iniciativas europeas para hacer frente a la crisis que tuvo lugar durante el fin de semana estuvo marcada por la incertidumbre por la reacción en los mercados, que hoy abrirán por primera vez, tras la aprobación de un plan de rescate financiero en el Congreso norteamericano.

Anteayer, los líderes de Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia se reunieron en París para discutir cómo afrontar la crisis que se originó en Estados Unidos en el sector de las hipotecas de alto riesgo, y a la que Washington respondió con un multimillonario plan de rescate financiero, aprobado el viernes pasado tras varios días de intensas negociaciones.

Sin embargo, aunque los cuatro países se comprometieron a respaldar a los bancos en problemas, no lograron crear un plan para toda Europa. Ayer, el ministro de Economía español, Pedro Solbes, sostuvo que la solución de la crisis financiera debe ser "europea".

"Sé que hay instituciones y sectores que sufren más que otros a causa de problemas de financiamiento, pero no veo una solución nacional. Debe venir de toda Europa", dijo el ministro español al diario El Mundo .

En tanto, el nuevo ministro de Actividades Productivas de Gran Bretaña, Peter Mandelson, criticó las decisiones unilaterales de garantizar la totalidad de los depósitos bancarios tomadas en Irlanda, Grecia y Alemania, que, en su opinión, pueden crear "distorsiones" porque "algunas partes en el sistema europeo son garantizadas y otras, no".

La decisión de Irlanda había provocado gran irritación en otros países de la UE, especialmente en Gran Bretaña, y ha hecho que cobraran fuerzas las llamadas a una acción coordinada europea. En ese sentido, hoy se reunirán en Luxemburgo los ministros de Economía de los 15 países que conforman la zona euro. La reunión se ampliará mañana a los 27 miembros de la UE. El objetivo de ambos encuentros será el mismo: coordinar una política conjunta para hacer frente a la crisis.

En ese contexto, el ministro de Economía italiano, Giulio Tremonti, propondrá hoy la creación de "un fondo común equivalente al 3% del producto bruto interno (PBI)" europeo, según declaró anoche en Milán el primer ministro Silvio Berlusconi.

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