Odisea de un médico sampedreño en la provincia de Santa Cruz

El médico sampedreño Enzo González vive una odisea en Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz, ya que se encuentra en medio de una batalla judicial para recuperar a sus dos hijas, de quienes fue separado violentamente por la madre de las menores.
El profesional, quien está afincado en esa ciudad sureña, no ve a las niñas desde hace dos meses, y recién días atrás, luego que la Policía detuviera a quien era su esposa, pudo saber que ambas chicas, de cinco y seis años de edad, se encontraban en la casa de sus abuelos maternos en la provincia de Córdoba.

Esperaba que la Justicia santacruceña tomara medidas en el caso, lo cual no ocurrió. Según González, "el juez de la causa desoye los informes de las pericias psicológicas practicadas a las nenas, información de testigos y los resultados de la Cámara Hessel, que desaconsejan la permanencia de mis hijas con su madre‘.

"Cualquier Juzgado de Iinstrucción penal del país actuaría por oficio ante este hechos, y encuadraría los hechos en "sustracción, retención y ocultamiento de menores de diez años" (figura contemplada en el artículo 46 del Código Penal Argentino).

El médico jujeño dijo que lo único que desea es estar con sus hijas, "porque son la luz de mi vida", acusando que "el juez se tomó 25 días para hacer algo después de recibir la denuncia penal y además no cumplió con la obligación de restituirme a mis hijas‘.

Reveló que tras el divorcio de su ex mujer, cumplió en forma estricta con la entrega de 3500 pesos mensuales para la manutención de las nenas, quienes vivían en Puerto Deseado con la madre. Sin embargo ella ‘violó el régimen de visitas, las mandó a Córdoba sin avisarme, no fijó domicilio y recién cuando fue detenida por la Policía, confesó que las había dejado en Córdoba‘, finalizó.

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