"El ser ocupas es una estrategia, no una necesidad"

A fines del mes pasado, vecinos del barrio 2 de Abril, a metros del nuevo campus de la UNPA, se quejaban por problemas de baja tensión.
Los problemas están presentes en un gran sector de la zona generado debido a la gente que está usurpando los terrenos cercanos al barrio, los llamados "ocupas". La cuestión de los ocupas ha tenido a la comunidad en un predicamento, ya que parece ser una estrategia, más que un estilo desafortunado de vida. Vecinos de la ciudad se han manifestado en contra de estas personas alegando que buscando el bien personal, "afectan a quienes sí pagamos nuestros impuestos, nos hemos ganado el lugar, compramos el terreno con mucho esfuerzo y tratamos de ir construyendo paso a paso nuestra casa".

Lo que exponen los vecinos es que los ocupas se han "colgado" de la energía eléctrica quitando así potencia de las casas del barrio que funcionan con 168 voltios. Algunos de estos vecinos han manifestado que no se les ha quemado ningún electrodoméstico, sin embargo, en horas de la noche hay elementos que no funcionan producto de la baja tensión existente.

"Todos los vecinos de esta zona tienen el mismo problema. Hemos hecho muchos reclamos a la gente de Servicios Públicos, ya que tenemos el derecho de que nos solucionen el problema porque pagamos los servicios de luz en forma normal", expresó un vecino. Asimismo, aseguran que al reclamar en Servicios Públicos les responden que si se quema algún elemento del hogar, ellos se hacen responsables.

"La responsabilidad que buscamos no es esa", respondió un vecino, "sino que alguien solucione el problema de los ocupas, ellos son el problema".

Olvidate de los 220 voltios

Al mismo tiempo, un habitante de barrio 2 de Abril comentó que fue a Servicios Públicos y le dijeron que era imposible que las casas de la zona afectada volvieran a tener 220 voltios, ya que los ocupas se han colgado del transformador que comparten varias casas a la redonda. Esta es la razón del porqué algunas cuadras de ese barrio no sufren este problema. La solución más cercana a este engorroso asunto parece ser que tendrán que darles a los ocupas su propio transformador.

Este vecino tuvo que reclamar al organismo de energía de nuestra ciudad la reposición de su heladera, lo cual cumplieron, aunque el tema no termina ahí, sino que continuará dando vueltas hasta tocarle a otro vecino.

"Esta es una cuestión que abarca muchas cosas. Los ocupas no son más que unos vivos que en vez de ir a laburar, buscan hacer las cosas de la forma más fácil, entorpeciendo la vida de los vecinos que sí trabajamos para cuidar lo que tenemos". Al mismo tiempo, sumidos en una gran bronca, los vecinos unieron sus voces en el reclamo "que saquen a los ocupas ya".

"En muchos casos, el ser ocupas es una estrategia, no una necesidad", remarcó el vecino. "Porque si vos te fijás, tienen de todo, algunos hasta auto. Lo que pasa es que esta gente prefiere dar lástima, armar una carpa, meter a sus hijos en el frío como arma y así poder ganar una casa y no es así. Ahora, no sólo se conforman con eso, sino que esperan que se les de un transformador para ellos. Es inaudito".

Las voces indignadas de los vecinos dejan traslucir lo que desde el Gobierno, organismos de salud y hasta culturales pregonan a menudo: "esta es la sociedad del asistencialismo". La cultura del "me siento y que me traigan".

El mecanismo de la sociedad

Ya la intrépida poesía roquera de la banda Almafuerte habla sobre los asentamientos, la vida de las personas que allí buscan su lugar y son maltratados por la policía o la milicia, poniendo en frente a los niños. También manifiesta el hecho de que no queda otra que "vivir con dignidad en la pobreza". Lo que parece ser el himno de las personas de asentamientos, es para muchos el himno de la "comodidad". La sociedad correcta es la que funciona con los engranajes bien aceitados y en forma simétrica en todos sus elementos. El empleador paga, el empleado invierte, el comercio compra, el dinero va al Estado, el Estado aporta y el dinero, de alguna forma vuelve al empleador, al pueblo, continuando así con el ciclo. La sociedad correcta es la que piensa que lo que uno tiene, tiene que ganarlo con el trabajo honrado y el esfuerzo. Esa comunidad es la que paga sus impuestos y demanda que el servicio que mantiene le devuelva lo que merece. De alguna manera u otra, los ocupas saben saltear esto y no salir avergonzados. Es la eterna búsqueda del atajo que deje al resto cansado de caminar.

Los vecinos han puesto sobre la mesa su postura, defendiendo a todo aquel que trabaja por lo que tiene, los ocupas manifiestan su necesidad a costa del resto. En una analogía que se antoja casi como gemela, los ocupas y los docentes no son muy diferentes, salvando que los últimos ganan más de cuatro mil pesos. Sino que se parecen a que ambos "quieren más" sobre la cabeza de la sociedad, basados en intereses propios y no en intereses colectivos.

Sociedad más plural

"La sociedad tiene que aprender a ser más plural. No puede ser que muchos quieran que vuelva Menem porque a ellos les iba bien. Tenemos que pensar con la mente abierta, pedir y reclamar los derechos de todos, no de unos pocos, como hacen los docentes y los ocupas. ¿Qué clase de sociedad es la que piensa en su comodidad y le quita energía a otros o clases a nuestros hijos?" reflexionó un vecino que vive cerca del Vaciadero hace un año y en nuestra ciudad desde 1988. La voz de la experiencia, como la de muchos otros riogalleguenses que por una cuestión de corazón fueron adoptados como "nycs", habla de un Río Gallegos diferente. Un lugar que históricamente representaba un reto y por ello no cualquiera permanecía aquí más de un año. Hoy, solamente Río Gallegos es como la Argentina de la década del ’40, cuando acunaba en su creciente seno a europeos que huían de la guerra.

Lo cierto es que los vecinos reclaman soluciones rápidas y poder volver tranquilos a su vida normal.

"La tensión de entrada en esta zona es de 168 voltios. La medida la realizó la gente de Servicios Públicos. Este inconveniente a los vecinos le perjudican". Hay una familia en el barrio 2 de Abril que tiene un niño con diabetes y con esta baja de luz, se puede estropear la insulina y lo imposibilita a realizar los ejercicios correspondientes ya que la cinta de ejercicios no funciona.

Como si esto fuera poco, los vecinos también manifestaron problemas con la entrada de agua, ya que hay mucha suciedad cerca de donde están los ocupas, quienes al no tener baños, hacen sus necesidades en cualquier lugar. Esto por consiguiente trae aparejado malos olores, moscas y hasta ratas. Así viven los vecinos en una ciudad que a pesar de todo quieren: esperando una solución.

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