La ocupación bajó apenas el 20% con respecto al 2008

Desde la Asociación de Hoteles de la ciudad se indicó que Tandil fue uno de los sitios envidiados por otros destinos. En el país la media descendió un 30%. Asimismo se indicó que conspiró el mal tiempo de los primeros días del receso para que llegaran más visitantes de la ciudad.
Finalmente Tandil cierra unas vacaciones de invierno con un saldo más que aceptable en cuanto al movimiento turístico en base a los números que se manejan extraoficialmente, con un índice apenas menor del 20% con relación al 2008, cifra que se atribuye al mal tiempo que tuvieron las vacaciones de invierno en su inicio. En el resto del país las caídas se ubican en el orden del 30%.

Miguel Mazzone de la Asociación de Hoteles de Tandil Miguel Mazzone en diálogo con LA VOZ consideró que el balance del receso invernal es "bueno. Ahora(por ayer) se están retirando la mayoría de los visitantes".

"No fue malo, relativamente superior a lo que pensamos", consideró el titular del Plaza Hotel al evaluar el movimiento de turistas en el receso de invierno.

Mazzone atribuyó que la baja registrada en el 2009 puede atribuirse al mal tiempo que se registró en el comienzo de las vacaciones de invierno.

En materia de porcentajes mencionó que con relación al 2008 se produjo una merma de arribos del orden del 20%, aunque con relación a otros destinos la ciudad ha sido envidiada por el nivel de ocupación que alcanzó.

En ese sentido mencionó que los establecimientos de mayor envergadura tuvieron una más que saludable ocupación, mientras que en los complejos de cabañas la mayoría tuvo una ocupación plena, con algunos que disponían de plazas, aunque no muchas.

Sin contar aún con los números finales y oficiales acerca del arribo de visitantes durante las vacaciones de invierno, consideró que Tandil puede haber sido uno de los tres mejores destinos a nivel país.

Cabe mencionar que días pasados el director del área, Ernesto Palacios había marcado las dificultades que se registraron en el comienzo del receso por el tema de la gripe A y el mal tiempo, que inclinaron a muchos a resignar la posibilidad de viajar.

EN EL PAIS

El temor al contagio de la Gripe A y la crisis económica golpearon muy fuerte a los principales centros turísticos argentinos. El impacto fue tal que estas vacaciones de invierno se consagraron como la peor de la última década. Estimaciones oficiales y del sector privado indican que viajó un 30% menos de turistas que el año pasado: son 3.300.000 personas menos, informó Clarín en su edición digital.

En 2008, por el país se movilizaron 11 millones de personas, según datos de la Secretaría de Turismo de la Nación. Hace un mes, la recomendación sanitaria de quedarse en casa y evitar las aglomeraciones, multiplicó las cancelaciones de las reservas. Es que cuando la pandemia y la psicosis avanzaron en el país, la mitad de quienes tenían planeado irse de vacaciones de invierno decidió no viajar, según una reciente encuesta online de la consultora Neder, a la que accedió Clarín.

El 32% de los encuestados afirmó que suspendió el viaje, mientras que otro 32% lo postergó. "La respuesta de los viajeros no fue única -señala el vocero de Turismo de la Nación, Randolfo Segura-. Hubo quienes suspendieron y reprogramaron sus viajes pero también los que viajaron sin reserva, una de las principales características de esta temporada". Así, el complicado receso invernal dejó un listado de "perdedores" y también de "ganadores".

Entre los primeros se destaca Bariloche -sobre todo por la suspensión de los viajes de egresados que movilizan a 100.000 chicos por año- donde los niveles de ocupación apenas rozaron el 40%; Villa La Angostura, con un porcentaje similar de ocupación; la Península Valdés y Puerto Madryn que, en plena temporada de avistaje de ballenas, tuvo una ocupación del 40% cuando esperaban un 90%; y Mar del Plata, donde apenas se ocupó el 30% de las plazas. Aquí también pesó el cierre del Casino durante unos días y un fuerte temporal que terminó por alejar más a los turistas, añade la publicación digital de Clarín.

De acuerdo con un balance inicial de organismos provinciales y municipales de turismo, hubo destinos que en las últimas semanas se beneficiaron con el arribo espontáneo de gente que optó por lugares con mayor acceso al aire libre. Sitios como Cataratas, Salta o Tandil, soportaron menos pérdidas de las que habían calculado y llegaron a tener una ocupación de hasta el 70%, menciona el informe de Clarín.

En julio, 85.000 personas pasaron por las Cataratas, apenas un 18% menos que en 2008. La gente que llegó a la provincia lo hizo más en autos particulares que en micros y aviones como en otras temporadas. "Estuvieron conservadores con los gastos: la facturación fue un 20% menos" admitió Alcides Capra, de la empresa concesionaria de los servicios del Parque Nacional Iguazú.

En Mendoza, Malargüe (la ciudad más cercana a Las Leñas) fue una excepción en la provincia. "A pesar de las recomendaciones de no viajar, los hoteles están ocupados en un 75%", afirmó la directora de Turismo, Fabiana González. El turismo de estancias también ganó adeptos. Si bien no hay mediciones precisas, en Turismo bonaerense destacaron su elección en zonas de ríos y lagunas como Chascomús o San Pedro. "Y también el sur provincial, como en Sierra de la Ventana, donde la caída de nieve atrajo turistas", señaló el secretario Ignacio Crotto, finaliza Clarín Digital.

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