Ocho ex secretarios de Energía, sin salón para hacer sus críticas

La Facultad de Ingeniería impidió que presentaran allí su documento por su "contenido político".
Censura, autocensura? ¿Cómo puede definirse la decisión tomada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires de impedir la presentación de un documento elaborado por ocho ex secretarios de Energía que contiene propuestas para definir una política de largo plazo en el área?.

Estas preguntas se hicieron ayer, los ex funcionarios cuando se supieron que la Facultad -en una decisión de último momento- les negó el uso de uno de sus salones para mostrar el trabajo que habían consensuado. El documento, que debía presentarse esta tarde en ese ámbito académico, fue elaborado por los expertos Jorge Lapeña, Roberto Echarte, Raúl Olocco, Julio César Aráoz, Daniel Montamat, Emilio Apud, Alieto Guadagni y Enrique Devoto. Todos, funcionarios desde 1989 de las administraciones de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde.

El mes pasado, los autores enviaron el documento a la Presidencia, junto con un pedido de audiencia. Sin embargo, al no recibir una respuesta, los analistas avanzaron con la idea de hacer público el documento. "La intención era sumar propuestas porque una política de Estado debe tener consensos", señaló Daniel Montamat, el ex secretario de la Alianza al ser consultado sobre el tema. Según el analista se trata de un informe "superador de muchas de las disyuntivas que hoy se presentan como disociadas. Por ejemplo, si es el Estado o el mercado, quien debe regular la política energética, si debe predominar la empresa privada o la pública, si los precios deben ser los de mercado o deben ser subsidiados, etc".

Pero lamentablemente, la Facultad "juzgó no conveniente la presentación porque interpretó que tenía un contenido opositor", comentó Jorge Lapeña, titular del Instituto General Mosconi.

En primera instancia, la Facultad había avalado la presentación del trabajo. Y hasta, en un comunicado, explicó que los ex funcionarios "forman parte de una experiencia poco común de coincidencias programáticas mínimas para generar una política de Estado en materia política energética". Sin embargo, cuando trascendió a través de un artículo periodístico durante el fin de semana, el carácter opositor del trabajo respecto de las políticas oficiales, el decano cambió su decisión, según las fuentes.

Desde la Facultad de Ingeniería argumentaron que se decidió no prestar el salón porque "el documento tiene connotación política" y que como la misma es un ámbito académico "no se quiere ofrecer espacios de ese carácter", explicaron.

Los expertos reconocen que el documento empieza con una crítica a la política energética actual especialmente por su carácter cortoplacista. Por eso insisten en la necesidad de implementar medidas de "largo plazo" para resolver "los serios problemas estructurales" del sector "sin soluciones a la vista", que podrían desembocar "en la pérdida del autoabastecimiento energético". No se dan por vencidos. Esta tarde, con un público más restringido, presentarán el documento en el Instituto General Mosconi.

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