Ocaña vs. Capaccioli, el clásico de campaña

La ministra auspicia dos proyectos de ley que eliminan el aporte de las empresas a la política. Se enfrentó con el responsable de recolectar dinero para la candidatura de Cristina Kirchner.
Cuando aún resuenan las voces de la discordia entre la ministra de Salud, Graciela Ocaña, y el superintendente de Servicios de Salud y encargado de recaudar los fondos de la campaña presidencial, Héctor Capaccioli, la funcionaria decidió acompañar dos proyectos de ley de financiamiento y transparencia de los partidos políticos que impiden que las empresas o los directivos de compañías pongan plata para ese fin.

Los proyectos apuntan a desterrar la trama de apoyos turbios a la política que quedaron a la vista –entre otros casos– luego de que se difundiera que Sebastián Forza, el empresario asesinado que mantenía vínculos con el narcotráfico, y otras firmas del rubro de la salud investigadas por la misma cuestión, aportaron dinero para la candidatura de Cristina Kirchner.

Impulsados por la diputada porteña kirchnerista Gabriela Cerruti y el senador bonaerense oficialista Santiago Nardelli, los dos proyectos serán presentados hoy a las 3 de la tarde en la Sala de Representantes de la Manzana de las Luces y apuntan a transparentar el financiamiento de los partidos políticos tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en la provincia de Buenos Aires. “Es importante que se dé la discusión política. Todo esto está vinculado con el fortalecimiento de la democracia. Hoy, es legal que las empresas financien a los partidos y creemos que es necesario dar el debate”, señaló Cerruti.

En este sentido, Ocaña explicó que “es preciso dar esta discusión sobre una propuesta real para profundizar la democracia” y que por eso decidió “brindar” su “experiencia, ya que siempre” peleó “por la transparencia en el financiamiento de los partidos”.

La medida a la que adscribe con entusiasmo la ministra contempla la creación de tres fondos: uno destinado al financiamiento de las campañas electorales, otro al fortalecimiento institucional y un tercero que será utilizado para la capacitación y formación de cuadros políticos.

Los partidos no tendrán permitido recibir contribuciones o donaciones por arriba de veinte mil pesos anuales por persona para financiamiento institucional; diez mil pesos anuales por persona para capacitación y formación política; y treinta mil pesos por persona por campaña.

Uno de los puntos más relevantes del proyecto es el que hace referencia a que los partidos políticos sólo podrán recibir aportes del Estado y de particulares, mientras que estará prohibido que se financien, directa o indirectamente, con dinero proveniente de empresas o miembros directivos de compañías. “La política tiene que ser financiada por el Estado y por los particulares, no por las empresas, que luego son contratistas del Estado, ni por integrantes del directorio”, declaró Cerruti.

Este apartado de la normativa resulta clave, ya que las leyes 25.600 y 26.215 –que regulan el tema a nivel nacional– no prohíben las donaciones de empresas. De hecho, fue por eso que el empresario asesinado vinculado al narcotráfico Sebastián Forza pudo aportar 200 mil pesos a la campaña de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En ese momento, Capaccioli fue señalado como el responsable financiero de la campaña kirchnerista, lo cual provocó un cortocircuito con Ocaña, su jefa formal según el organigrama estatal.

Para Cerruti, sólo hay una explicación para la decisión de Ocaña de apoyar la medida: “Con Graciela estamos trabajando estos temas desde siempre. Apoyamos al Gobierno y por eso pensamos que hay que profundizar estos temas, que son los que nos hacen parte del proyecto kirchnerista”, afirmó la legisladora.

“El dinero no debe perderse”

–¿Por qué decidió acompañar este proyecto de transparencia?

–Siempre peleé por la transparencia del financiamiento de los partidos. Es un tema que vengo trabajando hace más de diez años. Yo manejé la campaña del ARI en 2003. Hay otro modo de financiar a los partidos políticos.

–Usted ha tenido diferencias con el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, quien fue el responsable financiero de la campaña K. ¿Cómo debe leerse su apoyo a este proyecto de ley?

–Sólo sigo por el mismo camino que vengo sosteniendo hace años. No tengo problemas personales con nadie. Simplemente quiero que el dinero que debe destinarse a la salud no se pierda en otros bolsillos.

–¿La Presidenta está de acuerdo con su decisión de acompañar este proyecto?

–Es un tema que atañe a los legisladores. Yo no acompaño esto como ministra sino como dirigente política.

Una cena de agradecimiento

Anoche, el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli organizó un lunch con un invitado de honor: Alberto Fernández. El motivo del encuentro fue “agradecerle a los militantes porteños el apoyo al acto del 17 de octubre en Paraná”, explicó uno de los convocantes. Allí también estuvieron la Secretaria de Ambiente, Romina Picolotti, el jefe de los estatales de UPCN, Andrés Rodríguez, el presidente de Argentinos Jrs. Luis Segura y el ex técnico de ese club, Osvaldo “Chiche” Sosa: el albertismo en pleno. La semana próxima Fernández viajará a España y al Reino Unido a dar charlas.

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