Ocaña acusó a Moyano de pedir su cabeza y en la CGT le contestaron que renuncie

La ministra de Salud dijo que el camionero pretende su salida del Gobierno. Desde el moyanismo le respondieron que "si quiere irse, que se deje de pretextos y se vaya"
Tras semanas de reproches, enfrentamientos y una disputa subterránea por el control y la distribución de los fondos de las obras sociales sindicales, las diferencias entre Hugo Moyano y la ministra de Salud, Graciela Ocaña, estallaron ayer en una guerra declarada. Ocaña sorprendió primero al denunciar públicamente que allegados al líder camionero exigieron su salida de Gobierno. Y la respuesta sindical no se hizo esperar: desde la conducción de la CGT rechazaron esa acusación y pidieron a la funcionaria que "deje de buscar pretextos" y que si quiere irse que presente su renuncia.

"Ni Moyano ni nadie en la CGT está preocupado ni en que se vaya ni en que se quede. La ignoramos completamente", afirmó ante El Cronista Omar Viviani, el secretario gremial de la central obrera y dirigente de estrecha confianza del camionero. Viviani salió al cruce de las declaraciones de Ocaña, quien horas antes había asegurado que "gente" ligada al jefe de la CGT pretendía su Ministerio.

La funcionaria, quien incluso deslizó que podría dejar el cargo ("puede ser después de las elecciones o puede ser mañana mismo", según sus palabras), aludió con su comentario a las expresiones que Pablo Moyano, el hijo del camionero, realizó en un reciente reportaje con este diario sobre la intención de la CGT de ocupar alguna cartera en el Gobierno nacional.

Ocaña, sin embargo, negó que su eventual dimisión se deba a la presión del camionero. "No corresponde ni a Moyano ni a ningún otro poner o sacar ministros. Es una decisión de la Presidenta", enfatizó en declaraciones al canal América 24.

Las advertencias de la ministra reavivaron el malestar en el moyanismo. "La CGT ni pone ni saca ministros. Ella esta buscando un pretexto para irse. Si se quiere ir, mejor que se vaya y listo", desafío Viviani y agregó: "Es una ministra invisible, no existe".

El dirigente del gremio taxista y ligado a Moyano pidió a Ocaña que "deje de estar a la defensiva" en la relación con los gremios y le aconsejo que "se ocupe de los problemas que en realidad hoy le preocupan a la sociedad como el dengue o la fiebre porcina" porque, según dijo, "su gestión es totalmente intrascendente".

El tenor de los cruces resume la creciente tensión en que quedó envuelta la relación entre la ministra y la cúpula de la CGT en los últimos meses, especialmente a partir de las diferencias por el manejo y distribución de los recursos de las obras sociales que administran los gremios. En la central obrera acusan a la funcionaria de retener el reparto de alrededor de $ 2.400 millones que debían ser girados a los sindicatos para el financiamiento de prácticas médicas de alta complejidad.

La cúpula gremial trasladó al matrimonio Kirchner el reclamo por la distribución de esos fondos, que se encuentran bajo la órbita de la Administración de Programas Especiales (APE), pero ante la falta de avances sobre el pedido, redobló la presión política sobre Ocaña y no faltaron dirigentes que reclamaron abiertamente su renuncia.

Ayer cerca de Moyano dieron por hecho que la funcionaria dejará la cartera antes de las elecciones del 28 de octubre. "Ella dice que se va el 26 de junio, pero no va a llegar a esa fecha, la presión es muy fuerte", comentó un dirigente que no responde al camionero.

Si bien en la central se muestran confiados en que Kirchner privilegiará su alianza política con Moyano, más aún tras el contundente respaldo que significó para el Gobierno el acto del 30 de abril, aún no arriesgan nombres sobre los dirigentes de extracción gremial que podrían reemplazar a la funcionaria. "Es un tema que se resolverá en el momento oportuno. Candidatos siempre sobran", aseguran voceros sindicales.

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