Obreros siguen cortando la Ruta 25

Con un corte que no es total, en la Ruta 25, frente al obrador de la empresa que construye la autovía Trelew-Gaiman, un grupo de obreros de la construcción que se desempeñan en ésa obra continúan reclamando la reincorporación de ocho operarios que fueron despedidos por la empresa Rovella Carranza, una UTE de la provincia de San Luis, a cargo de la ejecución de esta obra.
Los obreros comenzaron con esta medida el último viernes. Cada 15 minutos liberan la arteria para que los automovilistas la transiten.

Los obreros no levantaron la protesta, que no pasó desapercibida debido a la quema de neumáticos. Poco antes del mediodía se hizo presente el jefe de la Unidad Regional de Trelew, comisario Luis Báez, quien intentó mediar para que levanten la protesta: «La ruta no es de ustedes, es de todos», les dijo el comisario, a lo que los trabajadores señalaron que ellos no estaban generando problemas «y queremos garantías. Si usted nos trae garantías de que se reincorporan nuestros compañeros, levantamos el corte».

Carlos Ramos, delegado de la empresa «Rovella Carranza» señaló que esta protesta es «porque estamos reclamando, porque han echado a 8 compañeros, que tienen telegrama en mano. Para hoy supuestamente los iban a reincorporar, pero nosotros queremos garantías, porque sabemos que Vialidad le debe certificaciones a la empresa, por lo cual han despedido a nuestros compañeros».

GARANTIAS

Dijo el delegado de los trabajadores que «lo que queremos son garantías, que el Gobierno nos dé un papel firmado sobre que se pagarán las certificaciones así la empresa no genera despidos», dijo Ramos.

En esta obra trabajan 70 personas. Los telegramas fueron enviados la semana pasada.

En este trabajo «somos todos obreros de la construcción; es una obra que recién empieza y hay que tener en cuenta que todavía no llegamos a tres meses y ya echaron a los compañeros.

«Es una obra que tiene para cuatro años», señaló Ramos, reiterando que «lo único que queremos son garantías para los obreros, porque todos los que estamos acá tenemos familia».

Según Ramos «a los representantes de la empresa que vinieron a hablar con nosotros les dijimos lo mismo; queremos garantías. Que los certificados se paguen porque sino el día de mañana nos van a echar a todos. Y no es así la cosa».

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