Los obreros de la construcción podrán jubilarse a los 55 años

También bajan a 25 años los aportes que les exigen. Aumenta el aporte patronal.
Ayer se celebró el Día del Trabajador de la Construcción. Y el gremio que los agrupa recibió un premio mayor: el Gobierno promulgó una ley que permite a los trabajadores del sector jubilarse 10 años antes, es decir a los 55 años con 25 años de aportes.

Este beneficio jubilatorio alcanza a más de 300.000 trabajadores. El fundamento esgrimido por los legisladores que votaron la ley en marzo pasado es que se trata de una actividad "riesgosa y de envejecimiento prematuro".

Actualmente, por el sistema previsional, los trabajadores varones pueden jubilarse a los 65 años con 30 años de servicios con aportes.

La sanción de la ley en el Congreso el mes pasado pasó desapercibida. Y el gremio no la difundió a la espera de su promulgación para evitar las posibles presiones empresarias para que fuera vetada, admitieron en el sindicato.

El secretario general de la UOCRA, Gerardo Martinez le dijo a Clarín que esta jubilación anticipada "nada tiene que ver con un privilegio. Es un reconocimiento a que el trabajador de la construcción se expone a un esfuerzo físico que provoca un envejecimiento prematuro y con el correr de los años limita o anula la posibilidad de seguir trabajando o de encontrar un empleo nuevo".

En Seguridad Social sostienen que la ley ayudará a blanquear trabajadores en negro porque el trabajador tendrá un incentivo adicional para estar en blanco. En cambio, los empresarios se quejan porque sube el costo laboral y desalentaría la creación de empleo.

Aunque se trata de un proyecto de vieja data y que debería perdurar muchos años, en el Gobierno admiten que tendrá su impacto electoral nacional, en especial en los distritos más poblados del conurbano bonaerense, donde el kirchnerismo tiene una base de apoyo importante.

Actualmente hay unos 80 regímenes diferenciales parecidos que abarcan, en la mayoría de los casos, a determinadas categorías (labor en cámaras frías) o a gremios chicos (minera de Río Turbio). Pero el régimen para la construcción es de alcance muy amplio y por eso se estima que otras actividades podrían exigir un trato similar.

De acuerdo a la nueva ley, para jubilarse los trabajadores de la construcción deben cumplir dos requisitos:

Tener 55 años.

Acreditar 25 años de aportes, de los cuales de los últimos 15 años, 12 años deben haber sido desempeñados en la construcción.

Estos requisitos se aplicarán en forma gradual. Este año, podrán jubilarse los que tengan 60 años. En 2010 con 57 años, en 2011 a los 56 años y en 2012 queda fijo en 55 años. Este adelantamiento de la edad y de aportes se financiará con una contribución patronal adicional que arranca en 2009 en el 2% del salario y sube hasta el 5% a partir de 2012 (ver infografía).

Aunque la reglamentación debe precisar cómo se calculará el haber inicial, los especialistas descuentan que habría dos alternativas:

A la PBU (Prestación Básica Universal) hoy de 364,10 se agregaría el 1,5% del sueldo promedio actualizado de los últimos 10 años por año aportado. Con 25 años de aportes y un sueldo de $ 2.000, serían $ 750, más los 364,10 de la PBU: en total $ 1.114,10.

A ese cálculo podría añadirse un 20% adicional como compensación por jubilarse con 25 en lugar de 30 años. Así, a los 364,10 se agregarían $ 900, haciendo un total de $ 1.264,10.

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