Con las obras, De Vido hace una campaña paralela en la Provincia

Recorre el interior bonaerense con funcionarios de Daniel Scioli.
El viernes estuvo en Guernica. El jueves, en Alberti. El martes, en Coronel Suárez y Olavarría. El lunes, en Villa Gesell y General Madariaga. En cada localidad, un acto, una inauguración. El escenario incluye al intendente local y a funcionarios del equipo de Daniel Scioli. El protagonista: Julio De Vido, ministro de Planificación y cabeza de "la otra" campaña bonaerense, aquella en que funcionarios nacionales y provinciales se meten en localidades donde, tal vez, Néstor Kirchner o el propio gobernador no serían bien recibidos.

De Vido, hombre de habitual bajo perfil, hace campaña sin ser candidato. Busca poner en juego electoral las obras que financia el Estado. "Pero lo hacen bailar con la más fea", se sonríe un funcionario nacional. "Con ustedes está todo bien, pero si venían Scioli o Kirchner, los chacareros los sacaban a los huevazos", recibió la semana pasada a la delegación un intendente de área rural. "La verdad, nunca tuvimos problemas, ni siquiera cuando inauguramos obras en la calle, en Coronel Suárez, territorio netamente ruralista", dicen en el entorno del ministro. "Eso tiene que ver también con la política de Scioli hacia el campo, al que no enfrenta, sino todo lo contrario", tiran agua para su molino en la gobernación bonaerense. Si hasta Néstor Kirchner se saca fotos besando chicos en el GBA, ¿por qué De Vido y su troupe no podrían hacer esta gira de Reyes Magos?.

Es que como casi todo en esta campaña 2009, los actos del ministro de Planificación tienen una gramática preestablecida. El principio rector es: "Nunca se hacen anuncios; siempre se recorren obras que ya estén en ejecución", coinciden fuentes provinciales y nacionales. En la mayor parte de los actos, al lado del ministro aparece un funcionario del gobierno Scioli: suelen ser el Jefe de Gabinete, Alberto Pérez, o la ministra de Obras Públicas, Cristina Alvarez Rodríguez, sobrina nieta de Evita y ella sí candidata. Y el secretario de Obras Públicas de la Nación, José López. Además, claro, del intendente local.

De Vido tiene una agenda nacional, pero las prioridades del oficialismo, que apuestan todo en Buenos Aires, lo llevan a jugar fuerte en el distrito. El viernes estuvo en Guernica, "Nosotros queremos un Estado que evite las injusticias, un Estado que plantee la igualdad social ante las posibilidades en la vida, un Estado que brinde la redistribución del ingreso."

"Lo que tiene De Vido es que tiene un discurso muy peronista", analiza una funcionaria que lo acompañó en algunos de los actos. "Dice las mismas cosas, pero de forma más ortodoxa, al viejo estilo", agregó.

Quizás esa manera de decir sea la que le permite aprovechar estas giras para abrir otros contactos, al margen de roscar acuerdos con los intendentes. Por caso, hay testigos que dicen haberlo visto de un discreto café con la cúpula de la CGT en La Plata luego de uno de estos actos.

"Pero De Vido hoy no tiene actuación política oficial", dice su gente, negando relación alguna con las unidades básicas porteñas en las que alguna vez se mostró. "Eran de Guillermo Moreno", aclaran. "A estos actos va como funcionario, no como candidato, ya que no lo es", insisten.

-Pero en sus discursos llama a votar por los candidatos oficiales...

-Buenos, no podríamos ser hipócritas, no?

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