Obras sociales: CGT pide ver a Kirchner

• Pago parcial no aplacó quejas. • Matices por Ocaña
El pago parcial de 156 millones de pesos, a través del APE a las obras sociales, que confirma el atraso en los giros porque equivale un 72% de lo que corresponde al período, no aplacó el malestar de los jerarcas gremiales que piden discutir el asunto con Néstor Kirchner.

El traspaso de esos fondos, segunda tanda del año -antes fueron 185-, no destraba la cuestión de fondo: la captura, unilateral, de casi un 60% de los aportes que deberían distribuirse entre los prestadores del sistema de salud sindical, pero terminan en Rentas Generales.

No es una disposición reciente: la impulsó, en su segunda temporada como ministro de Economía, Domingo Cavallo. Desde entonces, ni Eduardo Duhalde ni la continuidad matrimonial de los Kirchner corrigieron lo hecho por Cavallo. Es lo que piden los gremios.

# Perspectiva

En números: para 2009, se estima una recaudación, vía aportes, de 2.200 millones. De ese volumen, se estableció que 938 millones se transfieren a la APE, oficina encargada de repartir entre las obras sociales los fondos por prestaciones especiales.

Si se computa 2008, se redondea la cifra de 2.500 millones de pesos que, en cada ronda, tiran sobre la mesa los gremios. El pago de estos días no descuenta un centavo de los fondos retenidos.

Dato: Ocaña, ayer, dijo no tener conocimiento del expediente que giró los 156 millones a los gremios. Si es así, Moyano puede festejar porque vería cumplida la promesa de Kirchner de darle el manejo de la APE, a través de Hugo Sola -ligado a Camioneros-, sucesor por defecto de Juan Rinaldi.

La recuperación de esos recursos es la matriz de la demanda de la CGT. La demora, ahora agravada por la reducción de los giros comprometidos -deberían haber sido 469 millones pero fueron, hasta ahora, 341 millones-, parece, en cierto modo, un factor lateral.

Un clásico: en CGT hay lecturas antagónicas. Hugo Moyano eligió como blanco móvil a la ministra Graciela Ocaña.

Los «líberos» y los «gordos» operan con otro GPS: «El tema excede a Ocaña -dicen-. No es administrativo es político. Hay que hablar con Cristina. Mejor con Kirchner».

En la cruzada anti-Ocaña, Moyano alinea al histórico MTA -con una baja poderosa, la UTA- mientras enfrente se agrupan Armando Cavalieri (Comercio), Gerardo Martínez (UOCRA), Andrés Rodríguez (UPCN) y, entre otros, José Luis Lingieri (Obras Sanitarias).

Por esos matices, en la visita del lunes a la Casa Rosada no se abordó el capítulo obras sociales. Ocaña debería enviar cartas de agradecimiento: un puñado de caciques apartó el tema para que Moyano no lo use como bomba sucia contra la ministra.

# Gestión

La hoja de ruta, para la próxima cita de la «mesa chica», incluye una gestión para visitar a Kirchner en Olivos. En definitiva, si desde allí el ex presidente reparte obras a los intendentes, por qué no puede atender -y resolver- el pedido de la CGT.

Quizá tengan más suerte que la Mesa de Enlace. Los ruralistas pidieron una cumbre con el ex presidente que, al rato, como respuesta, los fauleó. «Nosotros bancamos al Gobierno, pero el Gobierno sólo habla con Moyano que negocia todo para su gremio», se quejan los díscolos de la CGT.

Sin fecha definida, la «mesa chica» volverá a reunirse en estos días. En ese caso, el temario será único: el armado del acto del 30 de abril, en 9 de Julio y Belgrano, concentración que programa Moyano con su tropa, pero que sus convivientes en la CGT miran de reojo.

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