Las obras para Mendoza dependerán de la capacidad de gestión de Celso Jaque

El anuncio de un plan de obras por varios miles de millones no implica una suma fija de dinero para cada provincia. Lo que le toque a Mendoza dependerá de la capacidad de gestión de Celso Jaque, que hasta ahora ha brillado por su ausencia a la hora de obtener recursos para la provincia
El mega plan anunciado por la presidenta Cristina Fernández es una buena oportunidad de que Mendoza obtenga financiamiento para mejorar su infraestructura, especialmente en el sur provincial donde la red vial está sumamente deteriorada.

La postergación en el financiamiento nacional de obras públicas es un problema que viene desde que el entonces gobernador Julio Cobos se sumó a las filas kircneristas y que el actual mandatario Celso Jaque ha profundizado con su incondicionalidad hacia el matrimonio Kirchner.

Esto, que la oposición y los medios de comunicación mendocinos han denominado "kirchnerismo bobo", ha hecho que en varios repartos de obras y recursos Mendoza quedara afuera del selecto grupo de provincias beneficiadas, cuyos gobernadores saben negociar la "contraprestación" de la presidenta y su marido, además de hacer valer el peso político de sus respectivas jurisdicciones.

Un ejemplo patético de la incondicionalidad de Jaque es el caso de Portezuelo del Viento. Anteayer fue la quinta vez que el gobierno nacional lo anunciaba, cuando en realidad la Nación está debiendo las cuotas de este año y el anterior por más de 200 millones de pesos al haber desistido la provincia de su demanda judicial por los perjuicios de la promoción industrial otorgada a territorios vecinos. En el tiempo transcurrido desde la firma del convenio apenas han llegado a Mendoza cuatro millones de pesos.

A pesar de la importancia económica y política de esta mega obra sobre el Río Grande, Jaque mantiene una política de pasividad ante la postergación, dejando la decisión librada a la exclusiva voluntad del matrimonio presidencial.

Este es un antecedente preocupante para las expectativas de financiamiento nacional de este plan para futuras obras en el sur mendocino, principalmente rutas, ya que se informó que no habrá un cupo fijo de fondos u obras por provincia, sino que el aporte dependerá de la cantidad de proyectos presentados y también del poder de gestión e influencia de cada gobernador, sus ministros y los legisladores nacionales. El mandatario que vaya con una actitud débil o a ver "qué me van a dar", quedará relegado. Esa es la lógica "K".

El propio ministro de Infraestructura de la provincia, Francisco Pérez, ha dicho a los medios capitalinos que se prevé presentar al gobierno nacional, en lo que respecta a la red vial sureña, proyectos de construcción o mejoras en las rutas nacionales 143, 146, 188, 144 y 40, esta última en el tramo de San Carlos a Malargüe que atraviesa San Rafael, cuyo pavimentado también ha sido anunciado anteriormente; además de la ruta provincial 206 y el esperado Acceso Norte a nuestra ciudad.

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