Obras que impedirían desbordes del río Dulce Trazaron plan estratégico para evitar inundaciones en Santiago

Emergencia. Se elaboró un programa de acción que contempla a varias reparticiones en caso de producirse contingencias.
Ante la proximidad de la temporada de lluvias, especialmente en la zona norte del país y con incidencia en Santiago del Estero, desde la Secretaría del Agua de la provincia se trazó un plan estratégico para evitar desbordes e inundaciones.

El secretario del Agua, Ing. Abel Tevez, anticipó a EL LIBERAL que “en Santiago estamos preparados para soportar los desbordes que se pueden producir en el río Dulce”.

Aseguró que las zonas de posible vulnerabilidad están controladas, como en los departamentos Atamisqui y Salavina, “cuyas poblaciones ribereñas suelen tener problemas cuando llueve mucho”.

En relación a la capital santiagueña, indicó el funcionario que “la zona crítica de desbordes suele ubicarse en un amplio sector del barrio 8 de Abril, pero la Municipalidad de la Capital ya hizo algunas obras que permitirán controlar estos inconvenientes”.

Agregó Tevez que “inclusive en la zona de Tarapaya se terminaron los desagües urbanos que eliminan cualquier tipo de riesgo de inundación”.

Destacó que “estamos preparados para afrontar situaciones de desborde con la intervención del Órgano Regulador de Seguridad de Presas (Orsec) y con la Secretaría del Agua como autoridad de aplicación, además de Hidroeléctrica de Río Hondo, Defensa Civil de la provincia y la Justicia, porque a veces se presentan situaciones de resistencia por parte de la gente y se debe recurrir a las autoridades pertinentes”.

En cuanto a la situación del río Dulce, señaló que el embalse de Las Termas de Río Hondo está en estos momentos en una cota de 270 metros sobre el nivel del mar y tiene la capacidad de acumular cualquier creciente importante porque la máxima capacidad de acumulación es de 274 metros, “por lo que nos queda cuatro metros de revancha que nos permite manejar perfectamente todos los aportes que pudieran producirse en la cuenca del Salí-Dulce”.

Advirtió que si el nivel del agua sobrepasa los 274 metros, “comienza a desbordar el vertedero y ya no hay forma de control, pero tenemos capacidad de regulación de sobra porque recién estén comenzando a producirse lluvias en la cuenca Salí-Dulce, y tenemos el embalse bajo porque el agua que estaba embalsada se ha consumido en servicios de riego”.

Señaló Tevez que el mayor aporte de agua en la cuenca Salí-Dulce se produce en las provincias de Tucumán y de Salta, “y si se producen fuertes lluvias la situación se puede poner conflictiva, pero eso no ocurre por ahora, y si sucede estamos preparados”.

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