"Las obras no se detendrán", dijo Alperovich.

El gobernador sostuvo que la crisis no afectará el plan de trabajos públicos de la Provincia
Los globos y la música, esta vez, no pudieron contra el pesado gris de la mañana de ayer. La garúa enfriaba el clima, y las manos en los bolsillos eran más que las intentaban algunos aplausos.

Los vecinos del barrio Sitravi II salieron, pese a todo, a recibir la visita del gobernador, José Alperovich, que llegaba a inaugurar la remodelación de una plaza -a cargo de la Dirección de Arquitectura y Urbanismo-, la pavimentación de 10 cuadras -por parte de la Dirección Provincial de Vialidad- y la reparación de las luminarias.

En diálogo con la prensa, Alperovich afirmó que las obras públicas que se realizan en el marco del Norte Grande no se detendrán, más allá de la crisis. "Están saliendo casi todas: (el dique de) Potrero de las Tablas, las rutas, los puentes. Es plata asegurada, plata internacional; es del Banco Interamericano de Desarrollo, del Banco Mundial; un crédito que paga la Nación", dijo.

"Me encantó"

Respecto de la homilía leída por el párroco de la iglesia San Roque, Francisco Urbanc -en presencia del arzobispo Luis Villalba-, el gobernador se mostró complacido. El mensaje eclasiástico recordó que un líder debe, ante todo, ser testigo, y pidió liderazgo al servicio del prójimo. "La homilía me encantó; sobre todo ayudar a los más débiles. Habló de la justicia social, que los gobernantes tenemos que ocuparnos de la gente que más necesita.?Es lo que estamos haciendo hoy: arreglando una plaza, haciendo escuelas, agua, cloacas, trabajo; eso es ayudar al más débil", manifestó.

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