Una obra vital sigue inconclusa en el castigado Tartagal

Es un canal ubicado al sudeste. Los trabajos fueron comprometidos por la Nación por 10 millones de pesos. Nunca comenzaron.

Por una razón lógica, o porque los vecinos están sensibilizados, la época de lluvias que acaba de comenzar y que se extenderá al menos por los próximos 5 meses no será una más para los habitantes de Tartagal.

El alud de barro que el pasado 9 de febrero destruyó decenas de viviendas y se cobró dos vidas está presente en la memoria de cada ciudadano, pese a las obras que se ejecutan.

Los que más miedo sienten no son sólo los vecinos que residen en las cercanías del río Tartagal o quienes perdieron viviendas, muebles, vehículos u otras pertenencias. Si bien las obras de defensa sobre la parte más crítica del río Tartagal se siguen ejecutando, hay otra obra de la misma importancia que ni siquiera se inició: el canal sudeste, que debe levantarse paralelo a la ruta 34 a lo largo de casi 3 kilómetros hasta el cauce del río Tartagal sobre la ruta nacional.

El 9 de febrero de este año el hecho pasó casi desapercibido, pero en realidad fueron dos los aluviones que azotaron a la ciudad desde las serranías del oeste.

Uno -el de mayor fuerza y envergadura- bajó por el cauce del río Tartagal y sobrepasó el puente sobre la avenida Carlos Packam, afectando a decenas de viviendas colindantes, muchas de las cuales quedaron destruidas o cubiertas de lodo.

Pero unos dos kilómetros más al sur bajó otra correntada de agua y lodo, que inundó el paseo Nazar. Lo dejó cubierto con más de un metro de barro.

La correntada, en cuestión de minutos, sobrepasó algunas alcantarillas y se dirigió hacia los barrios Automóvil Club y otros que se encuentran ubicados a la vera de la ruta 34, por el ingreso sudeste de la ciudad. Ese fenómeno llegó hasta el barrio judicial, cuyas viviendas quedaron cubiertas de lodo en más de un metro de altura.

Preocupación por la situación

El intendente Sergio Leavy, consultado por El Tribuno acerca de esta situación, manifestó "preocupación, pero mi temor pasa por que llegaron las grandes lluvias y no se pudo construir el canal sudeste que debía recoger toda el agua que baja del oeste en dirección a la entrada sur de Tartagal. El agua que baja es mucha y las alcantarillas que son pocas y pequeñas no pueden canalizar todo ese caudal, por lo que nuevamente están expuestos barrios como Automóvil Club y todos los que están al costado de la ruta 34", explicó el mandatario comunal.

Leavy explicó que la obra "está incluida dentro del plan (de reconstrucción de rutas nacionales ) CREMA e implicaba una inversión cercana a los 10 millones de pesos con fondos que ya estaban disponibles. El canal sudeste lo debía ejecutar la empresa Helford, pero esta gente tuvo problemas con los grupos de desocupados. Por ese motivo decidieron no ejecutar la obra y me dijeron a mí y al intendente Ruarte (Isidro, de General Mosconi) que regresarán recién en marzo. Lamentablemente esta situación con los grupos piqueteros ha imposibilitado que estemos contando con esa obra que a mi entender es fundamental para proteger a varios barrios del sur y del sudeste", manifestó el intendente.

Por ahora, todo es preocupación en esta ciudad norteña. Los habitantes tienen temores bien fundados, y es un buen momento para que la Nación responda a toda la gente que creyó en ellos cuando visitaron la ciudad en medio del desastre.

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