La obra social bancaria no presta cobertura, pero descuenta la cuota

Afiliados aseguran que la Bancaria no les presta los servicios por los que pagan cada mes. Quieren elegir adónde ir.
Los jubilados bancarios provinciales siguen en pleno trajinar para lograr el acceso a uno de los derechos más básicos: la salud.

Los desmanejos económicos denunciados en las últimas dos décadas en la obra social bancaria repercuten directamente en los retirados y activos afiliados. Todos ellos aportan religiosamente cada mes para no recibir ningún servicio ni prestaciones a cambio.

La situación es límite cuando se trata de los jubilados bancarios provinciales, ya que no se les permite el pase a otra obra social, como podría ser PAMI o la entrerriana Iosper. Estos 600 trabajadores retirados están analizando la forma de escindirse de la Obra Social Bancaria (OSBA), por la falta de cobertura en servicios médicos básicos, que según pudo establecer UNO se agudizó desde hace cinco años.

La negación de PAMI para recibir a los jubilados se basa en que son provinciales, mientras que el Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos argumenta que "no aportaron". Por tal motivo, el sindicato junto a los jubilados iniciaron gestiones porque consideran que "la obra social provincial debería darles atención", informó a UNO Juan Carlos Navarro, secretario general de la Bancaria en Entre Ríos. En ese sentido, Navarro precisó que en la actualidad el trámite quedó a resolución de la Fiscalía de Estado.

Para los activos adheridos a OSBA la situación se complicó por la "fuga" de aportantes de la línea gerencial, que optaron por otras obras sociales al igual que grupos de empleados.

Los afiliados explicaron a UNO que llevan cinco años sin cobertura social, pero los aportes mensuales se realizan, ya que está comprobado que las patronales les retienen el dinero que se destina a la obra social y realizan los depósitos a la cuenta de OSBA en el Banco Central. "La obra social recauda, pero el dinero parece que no llega", dicen los adherentes que no entienden cómo la Justicia no intercede.

Empleados de entidades bancarias de Paraná manifestaron: "En Buenos Aires las patronales incitan a que te pases a una prepaga".

Para los trabajadores la única solución sería que el Ministerio de Salud y los organismo de control intercedan. En este sentido comentaron que los servicios médicos en su mayoría se prestan en el Policlínico en Buenos Aires. Pero no hay prestaciones en psicología, odontología, oftalmología, otorrinolaringología ni cardiología.

Los afiliados que se comunicaron con UNO indicaron que otro problema que atraviesan es que la farmacia bancaria no acepta orden o recetario de la obra social. "Ellos (por la farmacia) dicen que no pueden porque del mismo gremio no les pagan, entonces no podemos comprar medicamentos".

PROBLEMAS DE VIEJA DATA. Juan Carlos Navarro comentó a UNO que "hace bastante que los afiliados están con problemas de asistencia por la situación económica nacional de la obra social". En ese sentido, detalló que "ha quedado una franja de empleados muy pequeña adherida, ya que muchos activos decidieron afiliarse a otra prestadora".

El sindicalista explicó que en la actualidad OSBA tiene una atención mínima, ya que hizo un convenio con una gerenciadora. No obstante aclaró que hoy no hay convenio con un sanatorio y ante un problema de salud hay que llamar a la obra social a Buenos Aires para que "OSBA busque la forma de asistirlo".

Oscar Balla, titular de la Dirección de Trabajo de la Provincia, aseguró a UNO que los afiliados ante la falta de prestación deberían enviar una carta documento a la obra social para que facilite las prestaciones.

MENEM LO HIZO. La debacle de la obra social bancaria se inició en la década del 90. A la caída de casi 60.000 puesto de trabajo se sumó la fuga de afiliados bancarios hacia prepagas. Concatenado a esto ocurrió la eliminación del ISSB (Instituto de Servicios Sociales Bancario). Allí, Carlos Menem, Domingo Cavallo y Víctor Alderete acompañado del titular del sindicato y la obra social, Juan José Zanola, fueron señalados por los propios trabajadores como quienes desarticularon el funcionamiento de la prestadora.

En la actualidad OSBA se encuentra al borde de la quiebra, en el Policlínico Bancario no hay insumos, las prestaciones son mínimas y se pagan sueldos atrasados. Como si faltara algo a la trayectoria de la obra social, un informe de la ANMAT denunció la comercialización de una partida de sinvastatina, entregada por esa obra social y vendida por Fharmaz Group, que "no cumplía" con los requisitos mínimos de calidad.

El 23 de setiembre hay elecciones en el sindicato. Por primera vez en 16 años Juan José Zanola tendrá una lista opositora. Una de las intenciones de los rivales de Zanola es que la obra social sea tripartita, entre salud, los bancos y el sindicato, pero con el compromiso de que las entidades financieras adhieran a sus empleados. Zanola tiene denuncias penales que jamás prosperaron. Mientras tanto hay jubilados que siguen esperando por el derecho a "libre opción", y otros se mueren.

Estrés y presión

Los empleados bancarios entrerrianos informaron a UNO que en los últimos años ha crecido notoriamente la cantidad de trabajadores que deben recibir atención médica producto del estrés como consecuencia de las presiones. Además, los trabajadores destacan que en los últimos años han fallecido varios trabajadores.

En el caso del Bersa, agente financiero de la Provincia, se indicó que en 2008 fallecieron dos gerentes y hay una importante cantidad de empleados con licencia por enfermedad.

"Trabajadores jóvenes de entre 30 y 40 años enfermos por estrés producto de la presión psicológica. Hay una situación muy atípica en el Bersa", disparó un empleado que para preservar su fuente laboral prefirió no dar a conocer su nombre.

Juan Carlos Navarro, titular de la Bancaria en la provincia, se refirió al tema en general, ya que prefirió no opinar de una entidad en particular. "Es un tema que se ha charlado mucho y hemos realizado estudios", contó el sindicalista, quien explicó que "la presión y prolongación de las jornadas laborales han incidido en los trabajadores".

"En lo que concierne a nosotros hay varios compañeros que sufren consecuencias y están con partes de enfermo o bajo tratamiento profesional", detalló. Para Navarro el problema tiene varias aristas, pero destacó que "la presión por el famoso objetivo hace mal, ya que el trabajador tiene metas a veces que son muy difíciles de conseguir".

Por último Navarro afirmó: "En todos los niveles los trabajadores bancarios están expuestos a una gran presión", y añadió: "Muchos sufren presiones para poder llegar a los objetivos fijados, pero hay que tener en cuenta que el contexto no ayuda y a eso muchos directivos no lo comprenden".

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