Obra pública: consiguen que las empresas bajen 10% sus precios.

Por la baja de costos, una línea eléctrica podría salir US$ 55 millones menos.
Tras haber entrado en el freezer hace más de tres meses, la licitación de la nueva interconexión eléctrica Comahue-Cuyo está muy cerca de reactivarse con un cambio inusual que envuelve a los precios de las obras.

Como consecuencia de la revisión de las cotizaciones que forzó la Corporación Andina de Fomento (CAF) -la entidad que financia el 80% del proyecto-, los nuevos valores de los insumos, equipos y obras serían entre 5% y 10% más bajos de lo que se había previsto originariamente.

A mediados de 2008, el Gobierno y la CAF habían estimado que la línea eléctrica iba a demandar una inversión total de 550 millones de dólares. Ahora, por la crisis y el reacomodamiento de los valores se espera un "ahorro" que oscilaría entre 25 y 55 millones de dólares.

Tras haber recibido las ofertas de los proveedores y constructores a fines del año pasado, el comité que lleva adelante la licitación resolvió no abrir los sobres y requerirles a los oferentes que mejoren sus propuestas económicas. Esa decisión se basó en que las ofertas iniciales se armaron cuando aún no se había manifestado la crisis económica que, entre otros efectos, produjo una fuerte caída de los precios de los insumos y equipos.

A partir de los próximos días, las empresas interesadas en los cuatro rubros de la obra empezarán a entregar las nuevas ofertas.

Por el lado de la provisión de las torres y las estructuras metálicas, la disputa está planteada entre las firmas Guzmán Nacich, Torres Americanas, Seires y Aceros Zapla. En el caso de los transformadores de potencia, los oferentes son Siemens, Areva y ABB y Faraday. En tanto, para el suministro de los cables y conductores las que compiten son Cimet, Imsa, Prismian e Indelqui.

A su vez, la pelea mayor por la construcción, operación y mantenimiento de la línea está planteada entre Intesar (controlada por Electroingeniería), Licsa (Iecsa, Isolux y Cartellone), Teyma-Abengoa, Teltres y Elecnor.

Actualmente la producción eléctrica de Neuquén y Río Negro se despacha al Gran Buenos Aires por 4 líneas de alta tensión que operan al limite de su capacidad. Con la nueva interconexión, las usinas patagónicas podrán generar a pleno para atender el suministro de la zona central cordillerana que hoy depende de una sola línea que llega del centro del país.

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