El Oblispo de La Plata criticó a los docentes bonaerenses por 'los paros'

El arzobispo de La Plata y jefe de la Comisión Episcopal de Educación Católica, Héctor Aguer, cuestionó hoy la actitud de algunos gremios docentes que suelen amenazar con no iniciar el ciclo lectivo para conseguir mejoras salariales y pidió devolver "dignidad al papel del maestro".
"El papel del maestro es clave, es fundamental. Y hablo del maestro, que es una palabra que tiene para nosotros una resonancia sagrada", explicó.

El prelado señaló que "para afrontar los diversos problemas que se plantean a la educación argentina de hoy habría que centrar la atención en algo la relación del maestro y del alumno, del maestro y el discípulo".

"Las dificultades que se deben afrontar hoy no son para meros trabajadores de la educación, como se los suele llamar a veces. Ni siquiera para docentes especialmente cualificados en su tarea profesional. Se requieren hoy maestros que sean padres y madres de sus alumnos, y por tanto padres y madres de futuras generaciones de argentinos", remarcó.

Respecto de las huelgas docentes que en 2008 pusieron en riesgo el ciclo lectivo, señaló que "cuando se acerca la iniciación del ciclo lectivo de cada año aparece un planteo de los llamados trabajadores de la educación por mejoras salariales".

En su reflexión semanal que transmitió canal 9, Aguer aclaró que "no es que no deban pedir mejoras salariales" los docentes

porque consideró que "hay que devolverle la dignidad que le corresponde al papel del maestro en la sociedad argentina", con mejores salarios y condiciones laborales.

"Pero, eso de amenazar con que no comienzan las clases si no arreglan sobre el sueldo, me parece que se entiende como actitud de trabajadores de la educación pero no de verdaderos maestros", remarcó.

Y, en ese sentido, se preguntó: "¨Qué pasa con los chicos? ¨Cuántos días se perdieron y se pierden, de clase? ¨Por qué tienen que ser rehenes de las reivindicaciones de sus maestros?"

"Y al decir esto no pienso solamente en la materialidad de los días de clase que se han perdido el año pasado y los años anteriores, sino en lo que significa el ejemplo que se está trasmitiendo", acotó.

Aguer sostuvo también que "es posible que los trabajadores de la educación puedan manifestar sus requerimientos de mejoras salariales de otra manera que haciendo huelga".

"Las dificultades que plantean a los niños y a sus familias son innumerables, y el ejemplo que se da no es bueno", agregó.

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