Obligan a proveedores del Estado a cumplir con Rentas

Si no están el día, no podrán contratar. Les exigen todos los tributos.
Desde este mes, las empresas y particulares que quieren seguir siendo proveedores del Estado no tendrán otra que estar al día en el pago de todos sus impuestos. Así lo exige un artículo del Código Tributario que fue puesto en práctica el 2 de septiembre y que establece que ningún proveedor que registre deuda podrá contratar con la provincia. La medida es inédita, ya que antes sólo se exigía el libre deuda de ingresos brutos y ahora, además, también es obligación el pago de inmobiliario y automotor. Aunque en Rentas dicen que es una cuestión filosófica, porque nadie que contrata con el Estado es razonable que le deba, apuntan a mejorar la recaudación y a que algunas grandes firmas paguen deudas millonarias para no perder su principal fuente de recursos.

La medida fue notificada este semana a las reparticiones de los tres Poderes del Estado, a través de una circular que envió Rentas (Ver aparte). Y causó sorpresa en los proveedores, que se encontraron con la novedad cuando fueron a firmar contrato por alguna operación.

En la Tesorería General no supieron precisar cuántos se ven alcanzadas. Pero se sabe que hay 18 mil beneficiarios de pago, entre proveedores y contratados -a estos últimos no los afecta-.

El titular de Rentas, Adrián Villegas, aseguró que "no es ético que un proveedor contrate con el Estado y al mismo tiempo, le deba impuestos". Pero también es cierto que hay un factor clave que incidió para avanzar. Hay grandes proveedores con deudas impositivas millonarias que se ven golpeadas donde más les duele, porque -además de ser ejecutados- no podrán contratar con el Estado si no pagan y perderán su principal fuente de ingresos.

En el gobierno manejaban inicialmente la posibilidad de ir mucho más allá. Analizaban debitarle del pago que le hacen a los proveedores el monto de lo que deben en impuestos, pero finalmente quedó en la nada.

La medida llega en un monto financiero particular. Aunque la recaudación local se mantiene en los niveles proyectados, la coparticipación se vino al piso y hay luz amarilla en las cuentas fiscales.

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