Una ley obliga a cambiar focos en todos los hogares de país.

La Nación dispuso que a fines de 2010 dejará de comercializarse las tradicionales bombitas eléctricas. Para ese entonces todos los hogares deberán estar equipados con lámparas que ahorran energía. En Corrientes dicen que ya se inició el proceso.
A partir del 31 de diciembre del 2010 en la Argentina no se podrán exportar ni comercializar las clásicas bombitas de luz. Así lo establece una ley nacional publicada el miércoles último en el Boletín Oficial. Comerciantes del rubro confirmaron que los correntinos ya iniciaron un progresivo cambio de costumbres, por lo que estiman que en a fines del 2010 la mayoría de los hogares tendrá solo lámparas de bajo consumo.

Dos años de plazo tienen los argentinos para erradicar de sus vidas a las tradicionales bombitas de luz. Según pudo saberse, en esta parte del país el proceso de inició hace poco menos de un año, “de a poco la gente está cambiando los focos incandescentes por lámparas de bajo consumo”, aseguraron desde una empresa situada por calle La Rioja.

No obstante se supo que el Centro de Educación al Consumidor (CEC) marcó la necesidad de que en la reglamentación de la ley, el Gobierno Nacional contemple una campaña de información para los usuarios. "En sus hogares deberán afrontar un gasto inicial importante porque las de bajo consumo cuestan hasta seis veces más que las incandescentes", señaló a un diario nacional Susana Andrada, presidenta de la entidad.

Según datos estimativos una familia tipo que vive en un departamento de tres ambientes debe reemplazar al menos unas seis lámparas, mientras que si habita una casa la cifra sube a diez. Vale resaltar que cada lámpara de bajo consumo cuesta, en promedio, 18 pesos es así que las familias tendrán que desembolsar entre 108 y 180 pesos. El costo de las lámparas de bajo consumo varía de acuerdo a su marca y potencia así es posible gastar 15 pesos por una de 45 watts o 25 pesos por una de 150 watts.

De acuerdo a datos dados a conocer por referentes de la campaña con el cambio climático de Greenpeace, "el reemplazo de las lámparas seguirá siendo gradual pues en 2008 ya se cambiaron 5 millones de lámparas". Aseguran que estos productos permiten ahorrar más de la mitad del consumo en iluminación de una casa que representa el 30 por ciento de la factura de luz. Además su vida útil es seis veces superior a las incandescentes: 6.000 contra 1.000 horas de uso. Se presentan en diferentes formatos: de tubos rectos, espiraladas y con forma de "bombita", como las incandescentes y ofrecen tres tipos de color de luz: blanco cálido que brinda una iluminación más amarillenta; blanco frío, que da mayor claridad; y luz/día que ofrece un blanco más azulado.

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