Obispos piden desterrar venganzas partidistas, presiones y demagogia.

Los pastores de Corrientes, Goya y Santo Tomé rechazaron lo que desvirtúa el significado de la política y degrada la cultura cívica.
En el marco de una campaña electoral, sesgada por declaraciones mediáticas y posicionamientos publicitarios con fuertes acusaciones y descalificaciones entre los sectores políticos, que compiten de cara a la renovación del Ejecutivo y el Legislativo tanto en el orden provincial como municipal, los tres Obispos de Corrientes dieron a conocer un severo documento en el cual, reclamaron la necesidad de desterrar “todas las ofensas personales, descalificaciones, venganzas partidistas y presiones indebidas”.

“En ella no caben las prácticas demagógicas, como el clientelismo y la dádiva, que desvirtúan el noble significado de la política y degradan la cultura cívica”, puntualizaron en el escrito de la Comisión de Justicia y Paz, firmado por Hugo Santiago, obispo de Santo Tomé, Ricardo Faifer, obispo de Goya y Andrés Stanovnik, arzobispo de Corrientes.

En el documento, titulado “Otra forma de hacer campaña”, los prelados se dirigen a los ciudadanos correntinos y en especial a los candidatos que se postulan para la función pública en diversos servicios de gobierno, para remarcar la “gran relevancia social y política” de la campaña y su incidencia educativa sobre toda la sociedad.

Tras señalar que el presente “exige crecer en el compromiso ciudadano”; los Obispos manifiestan la preocupación al “escuchar a no pocos que consideran las elecciones como una mera formalidad, a través de la cual cambiarán los nombres de los gobernantes de turno, pero para que nada cambie”.

Piden así, que se entienda al tiempo de la campaña como un período intenso de posible formación cívica, “donde los candidatos sean maestros que enseñen, con la palabra y el ejemplo, como debe ser una competencia transparente, respetuosa del adversario y de acuerdo con la verdad”.

Sin desconocer que “toda campaña política es una competencia civilizada por la conquista del poder”, sostienen que “las motivaciones para esa conquista no pueden ser otras que el sincero deseo de servicio al bien común de todos; y se oponen frontalmente a los mezquinos intereses sectoriales, o peor aún, a intereses individuales”.

En esta misma línea, consideran que el candidato que se presenta en la campaña “debe tener integridad moral, amplitud de miras, el compromiso concreto por el bien de todos, capacidad para escuchar, el interés por proyectar más allá de lo inmediato, el respeto de la ley, el discernimiento atento de los nuevos signos de los tiempos y, sobre todo, la coherencia de vida”.

Los Obispos no dejaron de lado un aspecto central como el del financiamiento; sobre lo cual reclamaron “rigor y transparencia en la gestión económica electoral, que deben distinguir a todos los candidatos sin excepción”. “Esto se reflejará concretamente en el ejemplo de austeridad, que debería distinguir esta campaña, y en la transparencia de sus ingresos y erogaciones”, adelantaron.

El que descalifica y el que promete mucho

Los tres Obispos de Corrientes, dedicaron un párrafo especial del comunicado a los diversos tipos de candidatos con que la ciudadanía puede llegar a encontrarse en esta, como en otras campañas hacia las elecciones.

“En esta escuela de la campaña electoral es necesario prestar atención a los candidatos que se entretienen demasiado con sus adversarios políticos descalificándolos, porque esto es señal de que ellos tienen poco para ofrecer”, señalaron.

De igual modo, remarcaron que “a los que prometen mucho hay que ponerlos en la balanza de lo que hicieron hasta ahora, porque las promesas políticas son creíbles si hay hechos que las confirmen”.

“Al buen político se lo reconoce porque se distingue por el respeto y por el diálogo y porque abre nuevos espacios de encuentro. Los políticos que recurren a las presiones, prebendas, extorsiones, señales éstas de corrupción, se descalifican a sí mismos”, reza uno de los párrafos más duros del escrito.

Comentá la nota