Los obispos están "muy preocupados" por el aumento de la tensión social

El centenar de obispos del país inició ayer su segundo y último plenario del año en Pilar con una "gran preocupación" por las tensiones sociales que atraviesan el país, según admitió el vocero del Episcopado, el presbítero Jorge Oesterheld. "Es una gran preocupación de los obispos la crispación social, las dificultades de convivencia, la discordia y los debates con mucha intolerancia", añadió el sacerdote.
Señaló, por otra parte, que si bien los obispos consideran "un paso adelante" la asignación para menores pobres, tienen dudas en cuanto a su implementación. En ese sentido, Oesterheld fue directo: "Se hubiera preferido que salga por ley y no por decreto y las dudas apuntan sobre todo a que su otorgamiento se preste al clientelismo", dijo.

La Iglesia -a través de la comisión laical Justicia y Paz- fue una gran fogonera de la asignación para los menores, pero siempre demandó que salga por consenso y sea parte de una política de Estado. No opinó, en cambio, acerca de dónde debían sacarse los recursos para financiarla.

Oesterheld reconoció que también preocupa a la Iglesia la falta de diálogo, una inquietud que viene planteando desde hace tiempo y que conlleva centralmente un cuestionamiento al estilo de gobernar del kirchnerismo. Y completó el rosario de observaciones con los episodios de inseguridad.

Frente a todas estas situaciones, no descartó que los obispos decidan emitir una declaración y difundirla durante el cónclave, que finalizará el sábado. Las deliberaciones se desarrollan en la casa de retiros espirituales El Cenáculo y son presididas por el titular del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio.

Ayer, en la misa de apertura del encuentro, Bergoglio hizo una severa autocrítica sobre la actuación de los obispos. En ese sentido, dijo "que nos vemos como arrastrados a vivir de una manera mundana, buscando el honor del ministerio episcopal y abandonando, en cambio, las obligaciones de nuestro ministerio".

"Descuidamos fácilmente el ministerio de la predicación y, para vergüenza nuestra, nos continuamos llamando obispos; nos place el prestigio que da este nombre, pero, en cambio, no poseemos la virtud que este nombre exige". Y llamó a evitar la tentación de "convertirnos en clérigos de Estado".

Hoy la comisión de Pastoral Social, que encabeza el obispo Jorge Casaretto, expondrá ante el plenario sobre la asignación a los menores. También acerca de la reforma política, otro de los temas que venía impulsando la comisión Justicia y Paz.

Se descuenta que los obispos insistirán en un eventual pronunciamiento sobre el combate a la pobreza porque consideran que es la gran problemática a vencer de cara al período del Bicentenario (2010/16).

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