Obispo correntino afirmó que la "homosexualidad se cura con médicos y sacerdotes"

Obispo correntino afirmó que la
El titular del Obispado de Santo Tomé, Hugo Santiago, llamó, durante una homilía que pronunció ante miles de personas, a “recuperar el sentido de Dios”
El obispo de la localidad correntina de Santo Tomé, Hugo Santiago, dijo durante una homilía que "la homosexualidad es una enfermedad que se cura con médicos y sacerdotes". El religioso también protestó porque, a su juicio, "se pretende enseñar en las escuelas que es algo cultural de libre elección".

El obispo, en una alocución realizada en el cierre de las fiestas patronales de San José y ante una multitudinaria audiencia de fieles, llamó a la comunidad católica a "recuperar el sentido de Dios" y lanzó críticas a diversos sectores.

Además de la homosexualidad, fueron blanco de las arengas la marginación social, la falta de valores, la inseguridad y la disolución familiar, según publicó el diario La República. Al referirse a la preferencia sexual por personas del mismo sexo, el obispo, que milita en la congregación Opus Dei, señaló que "la homosexualidad es una enfermedad que se puede tratar y curar, con médicos, psicólogos y sacerdotes".

Para el purpurado, "se vive una crisis cultural, donde la pérdida de valores y se sentido asustan, y las consecuencias se notan en la disolución de las familias, en las adicciones y en el peligro de la descomposición del tejido social".

El obispo Santiago también apuntó contra la educación sexual al considerar que al promover "la profilaxis en las escuelas", si bien se evita que los adolescentes "tengan un hijo no deseado o contraigan sida", en cambio "como padres y educadoras" se fracasa en "una verdadera educación para el amor al permitir que prevalezca la sensualidad".

"Se estará sometiendo a nuestros jóvenes al hábito de relaciones superficiales y efímeras, cuyo fruto no podrá ser otro que el de matrimonios separados e hijos huérfanos. Desde el pecado original, el amor de pareja necesita ser sanado por Cristo para que pueda ser estable y verdadero", añadió al respecto.

El obispo consideró que la solución a la inseguridad, no es "multiplicar" los policías ni "asociando la violencia con la droga", sino "descubrir la falta de amor social". En ese sentido, llamó a "los dirigentes y líderes sociales, gente con más beneficios, no sólo económicos, a reunirse y contemplar cómo integrar a tantas personas marginadas, cómo educarlas y darle trabajo".

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