En Oberá el avance de la intrusión supera la capacidad de asistencia

En menos de seis años la actual gestión municipal construyó 1.500 viviendas solidarias, generalmente en espacios verdes donde se instalan familias sin recursos.
Desde la comuna manifestaron que la demanda de tierra y de viviendas va en aumento, y reconocieron que no cuentan con posibilidades materiales para atender todos los pedidos.

La demanda de viviendas constituye una de las aristas de la grave problemática de la migración interna y la ocupación de espacios verdes, puesto que decenas de familias arriban cada semana a esta localidad en busca de una mejor calidad de vida.

Barrios como Sixten Vick, San Miguel, Villa Gunther, Oberá 3 y Villa Blanquita, se expanden todos los días. El municipio reconoció que la situación desbordó la capacidad de asistencia.

"Es alarmante cómo crecieron estos barrios carenciados y es imposible atender a todos. Si podemos ayudar a una familia en un barrio, al lado hay tres o cuatro familias más", señaló Rubén Villordo, director de Asuntos Barriales.

El funcionario explicó que este tipo asistencia habitacional fue pensado para colaborar con aquellas familias y personas que sufrieron algún siniestro, aunque la demanda superó ampliamente aquel fin primario.

"La idea era asistir a quienes perdieron la casa por un incendio o el techo por una tormenta, también ancianos o mujeres solas, pero nos fuimos extendiendo mucho y abarcando otras necesidades", puntualizó.

Combo de marginalidad

Según datos de la comuna, alrededor de 1.200 familias residen en espacios verdes y la cifra aumenta diariamente. La intrusión se extiende a terrenos privados y la Justicia ya inició una serie de desalojos, como en inmediaciones del Salto Berrondo y Sixten Vick. Por su parte, el municipio también inició reclamos judiciales con el objetivo de recuperar diferentes espacios verdes ocupados ilegalmente.

"La gente viene a la ciudad en busca de trabajo y no tiene posibilidades de alquilar y menos de comprar una propiedad. Es un problema social muy complejo, sobre todo porque la mayoría tiene varios hijos", comentó Villordo.

Además, mencionó la constante migración interna, sobre todo a partir de la independencia de los hijos a edad temprana, muchas veces por embarazos prematuros.

Para la construcción de las viviendas solidarias, el municipio dispone de una cuadrilla integrada por cinco operarios y una camioneta.

Ante el avance de la intrusión, el municipio inició un ambicioso programa de relocalización que permitirá recuperar espacios verdes. En tal sentido, la comuna dispone de seis hectáreas en el Kilómetro Cero y ya reubicó a 40 familias, dotándoles de los servicios básicos como electricidad y agua potable.

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