Obama, tres ex presidentes y la elite política despidieron a Ted Kennedy

Adiós al último patriarca de una de las familias más influyentes de EE.UU.
"Me llamo Ted Kennedy, como mi hijo y mi padre. Un nombre que no siempre ha sido fácil de llevar pero que hoy llevo con más orgullo que nunca". De todos los testimonios y discursos pronunciados ayer durante funeral del senador Ted Kennedy, sin duda el más emotivo y simbólico fue el de su hijo Teddy .

"Cuanto tenía 12 años me diagnosticaron cáncer en los huesos", contó. "Pocos meses después de haber perdido mi pierna, estaba nevando fuerte. Mi padre fue al garaje. Busco el trineo y me preguntó si quería bajar con él por la colina. Yo estaba tratando de acostumbrarme a mi nueva pierna ortopédica y caminar no era fácil. La colina, cubierta de nieve y hielo, estaba muy resbaladiza. Me caí y comencé a llorar. 'No puedo hacerlo. Nunca voy a poder subir esta colina', le dije. Papá me levanto en sus fuertes y tiernos brazos y me dijo algo que siempre recordaré: 'Sé que podés hacerlo. No hay nada que no puedas hacer. Vamos a subir esta colina juntos aunque nos lleve todo el día'. Me agarró por la cintura y lentamente llegamos hasta arriba. Perder una pierna a los 12 años es como el fin del mundo, pero entonces comprendí que iba a estar ok", concluyó Teddy con lagrimas en los ojos y la voz entrecortada.

El senador Ted Kennedy yace desde ayer junto a sus dos hermanos, John, ex presidente y Riobert, ex ministro de Justicia, en el cementerio de Arlington, en la cima de una colina desde donde se ve, a lo lejos, la cúpula del Capitolio donde trabajo durante 47 años luchando por los derechos civiles y la defensa de los más pobres.

Kennedy como su hijo se cayó varias veces antes de encontrar su rumbo. Pero pese a los graves errores personales y las tragedias familiares que le tocó vivir, el presidente Barack Obama lo despidió ayer diciendo que gracias a su perseverancia y a su tenacidad el más pequeño del clan Kennedy logró transformarse en "el más grande legislador de nuestro tiempo."

"Las expectativas más grandes fueron colocadas sobre los hombros de Ted por quien era, pero logro satisfacerlas todas gracias a quien logro ser", dijo Obama.

Asistieron a la misa en Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Boston, tres ex presidentes: George Bush, Bill Clinton y Jimmy Carter además de importantes miembros del establishment de Washington (republicanos y demócrata), celebridades y actores.

"Su tarea no fue defender a aquellos con riquezas, poder o conexiones sino fue darle voz a aquellos que no son escuchados", continuó Obama en su panegírico.

En el velorio, en la Biblioteca de John Kennedy, cientos de personas llegaron para despedirse: inmigrantes que le debían el haber obtenido la ciudadanía; afroamericanos que querían honrarlo por su lucha por los derechos civiles; pacifistas que agredicieron su oposición a la guerra de Irak y familiares de los 170 víctimas de Massachussetts que murieron durante los ataques a las Torres Gemelas que no sólo recibieron una carta suya sino que fueron invitados a su casa y a navegar con él.

A una de la viuda, Ted le envió una carta que decía: "Como usted sabe,el transcurso del tiempo no siempre cura el trágico recuerdo de nuestras pérdidas, pero seguimos adelante porque debemos, porque nuestros seres queridos nos lo piden y porque todavía está esa luz del amor que nos dieron que nos guía", comentó Obama.

El dolor estuvo presente en todo momento en el rostro de su viuda, Vicky, quien acompañó el cuerpo de su marido desde Hyannis Port, a Boston hasta Washington donde antes de llegar al cementerio hicieron una parada en las escalinatas del Capitolio.

"Mi padre era un idealista y un pragmático" dijo Teddy . "Hay que hacer compromisos sin ceder en los principios", fue el mensaje que puede capitalizar Obama en su esfuerzo para que la reforma sanitaria sea aprobada.

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