Obama, sobre la nominación de su secretario de Salud: "Metí la pata"

Además, dijo que no puede dormir por los problemas de la economía en su país.

"Metí la pata". "Me responsabilizo por este error". "Estoy dispuesto a sufrir las consecuencias". Con estas frases, y otras muy similares, repetidas en una seguidilla de entrevistas con distintos canales de TV estadounidenses, el jefe de la Casa Blanca, Barack Obama, hizo su mea culpa por mantener a Tom Daschle como su nominado para dirigir el Departamento de Sanidad, aún después de que se descubriera que tenía una deuda de más 100.000 dólares en impuestos no pagados.

Daschle renunció el martes a su candidatura, horas después de que se retirara la elegida de Obama para encargarse del control presupuestario de la Casa Blanca, Nancy Killefer, por problemas también con... sus impuestos.

Al final de una jornada cargada de polémica, el presidente, quien asumió hace dos semanas con la promesa de iniciar "una nueva era de responsabilidad", admitió su error. En una particular ronda de entrevistas, recibió en su despacho, una por una, a las cadenas CNN, Fox, ABC y NBC, con las que abordó una cantidad de temas, como el "alarmante" deterioro de la economía de su país que, según dijo, no lo deja dormir.

Dijo que su mayor sorpresa desde que llegó a la Casa Blanca fue descubrir que "cada decisión cuenta". Que no sabe utilizar los teléfonos de la limusina presidencial. Y que el famoso perro que prometió a sus hijas llegará en unos meses, cuando la temperatura en Washington no sea tan baja.

Pero el tema estrella fue la renuncia de Daschle. Obama insistió en que no presionó a Daschle para que se retirara, aunque reconoció que mantenerlo en el puesto habría sido contrario a su mensaje de "cambio" en la forma de hacer política en Washington.

"Creo que metí la pata y me responsabilizo por ello", afirmó a CNN. "No quiero enviar un mensaje a los estadounidenses de que existen dos raseros, uno para la gente poderosa y otro para la gente común que trabaja todo el día y paga sus impuestos", agregó.

A comienzos de enero, el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, a quien Obama había elegido como secretario de Comercio, también renunció a la nominación, debido a que estaba envuelto en una investigación en el Senado por una cuestión de ética.

Timothy Geithner, a su vez, fue confirmado como secretario del tesoro pese a pagar 34.000 dólares de impuestos en mora.

El presidente aseguró sin embargo que el principal problema que tiene en su mesa es la economía.

"La única medida de mi éxito como presidente cuando la gente mire atrás en cinco años o en nueve años será, ¿logré arreglar la economía?", remarcó.

Se mostró convencido de que el paquete de estímulo que él propuso y que ahora debate el Senado está cerca de la aprobación, pese a la oposición de los republicanos, que consideran excesivo el gasto de más de 800.000 millones de dólares del erario público.

"No va a ser un paquete que deje a todos contentos, pero el principal criterio que tengo es ¿va a poner a la gente a trabajar? Yo realmente creo que sí", sentenció, y reiteró el ultimátum al Congreso para que lo apruebe antes del 16 de febrero.

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