Obama refuerza la ofensiva en Afganistán y se acerca a Irán

Obama refuerza la ofensiva en Afganistán y se acerca a Irán
Enviará más tropas a ese país, para evitar que los talibán sigan extendiéndose a Pakistán. Washington quiere establecer una coalición internacional de enemigos de Al Qaeda que no sólo incluya a países de la OTAN; también a Rusia y a Irán.
"¡Alá es grande!" Casi 300 fieles se encontraban rezando ayer en la mezquita de Biagiri en el noroeste de Pakistán, cerca de la frontera con Afganistán, cuando un atacante suicida hizo estallar los explosivos que llevaba en la cintura unos 50 muertos y más de 140 heridos. "Había brazos y piernas por todos lados. Nunca vi una escena tan horrenda en mi vida", describió luego Arman, uno de los sobrevivientes.

El día en que el presidente Barack Obama anunció su innovadora estrategia para luchar contra Al Qaeda y los talibán afganos, el sangriento atentado de Biagiri permitió comprender mejor por qué la operación abarca no sólo Afganistán sino también Pakistán, lo que la Casa Blanca denomina AFPAK.

Mientras el Pentágono enviará 21.000 soldados más a Afganistán (ya hay 38.000) y ayudará en la creación de un ejército y una policía afgana, el Departamento de Estado apoyará el desarrollo económico e institucional en Pakistán para lo que contará con US$ 1.500 millones anuales, por cinco años. Según Obama, el destino de Pakistán está íntimamente ligado al de Afganistán.

Esto constituye un gran giro con respecto a la política que instrumentó George Bush. No es lo único. Obama quiere establecer además una coalición internacional de enemigos de Al Qaeda y de los talibán que no sólo incluya a lo países de la OTAN: también a Rusia y a Irán. La reacción inicial a esta iniciativa fue muy positiva.

De hecho, el consejero para la seguridad nacional general James Jones dijo ayer que Rusia, Irán junto a India y China formarán parte de "un grupo de contacto" que monitoreará la situación en ambos países.

El elemento clave de la nueva estrategia, dijo, no es el envío de más soldados. "Es el enfoque regional del problema. Y, en el plano diplomático, el grupo de contacto puede obtener buenos resultados", dijo Jones. "Estamos contentos con el compromiso de Rusia para que participe activa y plenamente en iniciativas de diálogo en Afganistán".

Atentados como el Biaigiri son una buena prueba de cómo la frontera entre Afganistán y Pakistán se está borrando. Durante la ceremonia en la que anunció su nueva estrategia, Obama habló de cómo los militantes de Al Qaeda y los talibán afganos se refugian en el noroeste de Pakistán, donde entrenan a sus "soldados" y apoyan la insurgencia en Afganistán.

Si bien Obama no lo dijo ayer, existe el temor de que los talibán afganos acaben por tomar el poder en Islamabad y accedan de esta manera al botón nuclear. Washington comparte con Irán y Rusia como con China e India el interés por impedir que esto suceda.

La Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), un grupo de seguridad regional que integran Rusia, China y varios países centroasiáticos, y del cual Irán es observador, acordó ayer en Moscú "reforzar las instituciones de seguridad afganas para combatir con eficacia la plaga del terrorismo y el narcotráfico".

"El narcotráfico afgano se ha convertido en una amenaza grave para la seguridad de los países centroasiáticos y la Federación Rusa", dijo el ministro de relaciones ruso, Sergei Lavrov, quien agregó que "Rusia está dispuesta a tomar pasos activos conjuntos dirigidos a la normalización de la situación en este país".

La semana próxima tendrá lugar una nueva reunión sobre Afganistán en La Haya a la que asistirán funcionarios de EE.UU. e Irán.

Si bien Obama envió recientemente un mensaje a los iraníes ofreciendo iniciar un nuevo capítulo, las relaciones siguen siendo muy distantes. Sin embargo la preocupación común por la crisis que envuelve al dúo Afganistán-Pakistán podría ser el tema que ambos países necesitan para iniciar un diálogo más formal y, a todas luces, necesario

Comentá la nota