Obama refuerza su alianza con Afganistán para frenar a los talibán

Obama refuerza su alianza con Afganistán para frenar a los talibán
Llamó por teléfono al presidente Karzai y anunció el envío de más soldados.
Aunque gran parte de sus energías están puestas en la batería de medidas económicas con las que busca hacer frente a la crisis, Barack Obama también pone su mirada en otro foco de conflicto: Afganistán. En su primera conversación telefónica con su par afgano, Hamid Karzai, el presidente estadounidense le garantizó que Washington está comprometido en la lucha contra el terrorismo en el país asiático, informó ayer el Palacio Presidencial en Kabul.

El martes, en su primera gran resolución militar desde que asumió el cargo hace un mes, Obama anunció el refuerzo del contingente estadounidense "para estabilizar una situación que se deteriora" en Afganistán. El Pentágono estima que unos 17.000 soldados más se unirán a partir de mayo a los 36.000 que ya están en el terreno.

Los dos presidentes hablaron el martes a la noche de la nueva política estadounidense de lucha contra el terrorismo en Afganistán y Pakistán, los preparativos para las elecciones afganas de agosto y el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad, afirmó un comunicado oficial difundido en Kabul.

Obama aseguró a Karzai que su gobierno "continuará con su asistencia y cooperación en Afganistán en diferentes áreas, especialmente en la lucha contra el terrorismo", agregó el texto.

El envío de más tropas "es un gesto positivo", declaró a la agencia AFP el portavoz del ministerio afgano de Defensa, Mohammad Ishaq Payman. "Pero tenemos nuestras propias condiciones. Queremos que estas tropas sean desplegadas en zonas donde puedan desempeñar un papel positivo eliminando a los terroristas. Que estén a lo largo de la frontera (con Pakistán), en el este, sureste y las partes sureñas del país", detalló.

Muchos de los ataques son llevados a cabo por militantes radicados en las zonas tribales del vecino Pakistán que penetran en territorio afgano a través de una frontera mayormente montañosa, de 2.400 kilómetros de largo.

Obama declaró que el conflicto en Afganistán no tuvo hasta ahora "la atención estratégica, la orientación de objetivos y los recursos que requiere con urgencia".

El comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, David McKiernan, declaró que considera necesario incrementar en 30.000 efectivos su contingente para poder combatir con efectividad a los militantes talibán, que demostraron en los últimos tiempos una renovada fortaleza.

En total, unos 70.000 soldados de la OTAN y de la coalición internacional liderada por EE.UU. están en el país para luchar contra los insurgentes y entrenar a las nuevas fuerzas de seguridad afganas, aniquiladas por una guerra civil en la década de 1990.

Ya en la campaña electoral Obama había prometido incrementar allí el contingente militar y reducir el que está en Irak. Según el mandatario, la invasión del país del Golfo Pérsico distrajo a EE.UU. de Afganistán, donde a su juicio se libra la verdadera batalla para combatir el terrorismo de Al Qaeda.

En tanto, se mantiene la fricción entre Washington y Kabul por las crecientes muertes de civiles afganos en operativos militares. El presidente Karzai aumentó su exigencia de que las tropas estadounidenses eviten estas muertes.

Según un informe difundido el martes por la ONU, una cifra récord de 2.118 civiles murieron en la guerra afgana el año pasado, un 40% más que en 2007.

Los rebeldes fueron responsables de un 55% de las muertes, según el documento, pero las fuerzas de EE.UU., de la OTAN y de Afganistán mataron 829 civiles, o 39% del total, la mayor parte (552) en ataques aéreos.

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