Obama presentó un experimentado equipo económico

Jeff Zeleny

The New York Times

CHICAGO.- Con la crisis financiera como la prioridad de su gobierno, el presidente electo Barack Obama buscó ayer darles su impronta a los esfuerzos por contener el descalabro de los mercados con la designación de su equipo económico, integrado por Tim Geithner, como secretario del Tesoro, y Larry Summers, al frente del Consejo Económico de la Casa Blanca.

Con la elección de un equipo de probada experiencia en el manejo de crisis financieras -durante el fin de semana, Geithner estuvo abocado a intentar estabilizar el Citigroup-, Obama dejó muy en claro ante los norteamericanos y los inversores extranjeros que piensa intervenir con decisión frente al vacío de poder en Washington durante la transición.

Además, al asegurar que su equipo económico comenzaría a trabajar "hoy mismo" con recomendaciones que ayuden a las familias de clase media y también a los mercados financieros, el presidente electo buscó transmitir una sensación de continuidad y coordinación para que su gobierno pueda "arrancar a toda marcha".

El presidente electo también anunció que eligió a Christina Romer para encabezar el Consejo de Asesores Económicos y a Melody Barnes como directora del Consejo de Política Interior de su gobierno.

Romer es profesora de economía de la Universidad de California, Berkeley, mientras que Barnes es colaboradora de larga data del senador por Massachusetts Edward Kennedy.

Las recientes noticias económicas, con las dificultades del Citigroup a la cabeza de la lista, "dejan aún más en claro que enfrentamos una crisis económica de proporciones históricas", dijo ayer Obama durante una conferencia de prensa. Habló de la caída del consumo interno; del desempleo, que alcanza cifras récord para los últimos 18 años, y de la posibilidad de que aún se pierdan un millón de puestos de trabajo más el año próximo.

Capacidad de superación

"Si bien no debemos subestimar los desafíos que se avecinan, tampoco debemos subestimar nuestra capacidad de superarlos, de demostrar una vez más ese espíritu, ese optimismo y esa determinación que nos han definido desde siempre y así avanzar en otra dirección para generar trabajo, para reformar nuestro sistema financiero y para alimentar un crecimiento económico sustentable a largo plazo", dijo Obama.

Al responder a las preguntas, Obama afirmó que no se puede permitir que la convaleciente industria automotriz "simplemente desaparezca", pero que las empresas no debían tener un "cheque en blanco" de los contribuyentes.

También dijo estar "sorprendido" de que los directivos de las automotrices no hubiesen llevado propuestas de recuperación concretas a sus reuniones en el Capitolio la semana pasada. Y prometió que las rebajas impositivas que el presidente George W. Bush envió al Congreso no serán aprobadas, o que al menos no serán renovadas cuando expiren, en 2010.

En un esfuerzo por inyectar confianza en los mercados, Obama confirmó que el primer anuncio oficial de su gabinete se refería a la economía y no a la defensa ni la diplomacia, como era la costumbre.

Con las designaciones de Geithner, presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, y de Summers, un economista de Harvard, Obama envió una clara señal de que está dispuesto a poner en marcha políticas agresivas, aunque de centro, para reactivar la economía.

También prolongó el resto de sus anuncios económicos hasta hoy, cuando planea dar otra conferencia de prensa para presentar a los otros miembros de su equipo.

Su conferencia de prensa llegó poco después de un breve discurso de Bush desde el Departamento del Tesoro con el secretario Henry Paulson y puso en flagrante evidencia la transferencia de poder que se produce en este momento en Washington.

Obama y su equipo llegaron a una habitación repleta de periodistas, mientras que a Bush se lo veía prácticamente solo, parado en las escalinatas del Tesoro.

"Es una situación muy difícil para Estados Unidos", dijo Bush, antes de agregar que había hablado por teléfono con Paulson anteayer.

Dijo que mantendría informados a Obama y a su equipo de cualquier decisión de importancia y agregó que Paulson estaba trabajando "en estrecha colaboración" con el equipo del presidente electo.

Obama ha afirmado repetidamente que "sólo hay un presidente a la vez", pero el creciente temor de los mercados a una transición en la que ni el presidente en funciones ni el electo tomen medidas decisivas ha obligado a Obama a adoptar un papel más activo.

Traducción de Jaime Arrambide

Comentá la nota