Obama planea reducir el déficit

El ahorro se realizaría de dos formas: mediante la reducción de los gastos para la guerra en Irak y gracias a un aumento de impuestos para los más ricos, según reveló un alto funcionario de la Casa Blanca. Esta semana Obama presentará su presupuesto.
El presidente estadounidense, Barack Obama, presentará un plan para reducir a la mitad el déficit del presupuesto federal para el final de su mandato, según informó a la prensa un alto funcionario de la Casa Blanca. “No podemos generar un crecimiento sostenido sin poner nuestros déficit bajo control”, dijo Obama ayer en su mensaje radial y on line semanal. Según la misma fuente, el mandatario norteamericano presentará sus propuestas presupuestarias esta semana con el objetivo de cortar por la mitad el colosal déficit federal heredado de su predecesor, George W. Bush, y que se estima en 1,3 billón de dólares, según la misma fuente. “El presupuesto que presentaremos es sobrio en sus cálculos y honesto en su contabilidad, y mostrará en detalle mi estrategia para invertir en lo que necesitamos, recortar en lo que no y restaurar la disciplina fiscal”, afirmó el presidente.

Los cálculos de las cifras pertenecen a las últimas previsiones de la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO) para el período 2008-2009, aunque se aclaró que ello se realizó sin tomar en cuenta el plan de rescate, esto es el 8,3% del producto interno bruto.

“El ahorro se realizaría de dos formas: por un lado, mediante la reducción de los gastos para la guerra en Irak y, por el otro, gracias a un aumento de impuestos para los más ricos”, agregó la fuente,

Respecto del primer punto, el periódico The New York Post ya hizo público su escepticismo, al señalar que lo ahorrado en Irak bien podría compensarse y así quedar anulado por los aumentos de tropas previstos para Afganistán. “El total del ahorro realizado por la retirada en Irak permanece impreciso e incluso podría ser negativo dado el aumento de los gastos en Afganistán.”

En cuanto a la reforma impositiva, durante su campaña electoral Obama había previsto, en efecto, más impuestos para los más ricos –lo que representaría un ingreso de más de 250.000 millones de dólares al año– que se destinarían a ayudar a la clase media y a las pequeñas empresas. De todas formas, el portavoz no precisó quiénes podrían entrar en esa categoría.

Obama pronunciará mañana su primer gran discurso como presidente ante las dos cámaras reunidas del Congreso, lo que se conoce en Estados Unidos como “el discurso del estado de la Unión”. Luego de haber anunciado gigantescas inversiones estatales para reflotar la economía, Barack Obama anunciará las peores noticias en términos fiscales desde la Gran Depresión, hace 80 años. Y el jueves develará las grandes líneas de su proyecto de presupuesto 2010.

Pero las medidas podrían resultar difíciles de aceptar para los republicanos, que, acostumbrados a las bajadas de impuestos de George W. Bush, difícilmente aprueben medidas de este tipo. “No creo que subir los impuestos sea una gran idea”, deslizó el líder de la bancada de senadores republicanos, Mitch McConnell, en declaraciones a la cadena CNN. “Y cuando nuestros amigos del otro lado del mostrador hablan de aumentar los impuestos a los ricos, de lo que están hablando en realidad es del pequeño comerciante”, agregó.

Además, los republicanos vienen de sufrir su primera derrota con la aprobación del plan de reactivación del presidente, con lo que asesores legislativos ya adelantaron que el tratamiento de las próximas medidas será arduo.

Algunos gobernadores de la oposición, durante una reunión previa a una cena en la Casa Blanca en el día de ayer, amenazaron incluso con rechazar parte del dinero asignado por este plan para sus estados.

Sin embargo, el republicano Arnold Schwarzenegger marcó distancia con sus colegas de partido y apoyó a Obama. El gobernador de California estimó en declaraciones a la cadena de televisión ABC que las disputas entre políticos eran un factor de inseguridad y no contribuían a la recuperación de la crisis. “Es preferible que ambas partes se reúnan y digan junto a los estadounidenses: así es como lo vamos a hacer”, afirmó Schwarzenegger.

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