Obama en plan bipartidario

"Lo que ustedes hagan con su educación decidirá nada más y nada menos que el futuro de este país", aseguró el mandatario cuya frase recordaba a la de JFK "no preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país".
El presidente norteamericano Barack Obama logró ayer dejar contentos a demócratas y conservadores con su discurso sobre la educación ante el alumnado de una escuela secundaria. Fue casi como una prueba antes de su tan esperada presentación hoy ante el Congreso para defender su reforma al sistema de salud. La polarización política creada por los esfuerzos de Obama de garantizar un seguro de salud gratuito para todos los que lo necesiten había impregnado la previa al discurso presidencial de ayer, llevando el debate a niveles sorpresivos. "El presidente intenta adoctrinar a los niños estadounidenses según los principios de su agenda socialista", había advertido hace una semana el presidente del Partido Republicano, Jim Greer. Las acusaciones y las quejas crecieron tanto que Obama publicó un día antes su discurso en la página web de la Casa Blanca para dejar a todos tranquilos. El texto, patriótico y esperanzador, se ganó rápidamente los corazones de hasta los más conservadores, incluidos la esposa del ex presidente George W. Bush, Laura, una ex maestra.

Obama habló 20 minutos frente al cuerpo entero de alumnos y profesores de la escuela secundaria de Wakefield en Arlington, Virginia. Arrancó recordando lo difícil que es volver a clases después de las vacaciones de verano y de entrada conectó con los chicos. Desde principio a fin, habló de su historia, sus años de escuela y sus dificultades. De su madre soltera y de las clases particulares que le daba ella misma a las 4.30 de la mañana cuando vivían en Indonesia. "Pero no siempre me concentré en lo que debía hacer. Hice cosas de las que no me enorgullezco... Pero fui afortunado; tuve muchas segundas oportunidades", relató, parado detrás de una pantalla en la que se leía: "Mi educación, mi futuro".

El discurso fue televisado en vivo en la mayoría de las aulas de las escuelas primarias y secundarias del país. Desde que asumió la presidencia en enero pasado, Obama viene advirtiendo que más del 30 por ciento de los jóvenes dejan la secundaria cada año en todo el país y que la mayoría de los que logran llegar hasta la universidad nunca la terminan. La Secretaría de Educación nacional había delegado a cada director la decisión de transmitir el mensaje presidencial, pero después de la publicación del discurso en Internet el miércoles fueron muy pocos los que se opusieron.

"Lo que ustedes hagan con su educación decidirá nada más y nada menos que el futuro de este país. Lo que ustedes estudian en la escuela hoy determinará si como nación podremos afrontar nuestros mayores desafíos en el futuro", aseguró el mandatario, en un discurso que por momentos recordaba las inmortales palabras de JFK, "no preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país".

No hizo ninguna mención a la reforma del sistema de salud ni a ninguna de sus políticas y, por eso, la oposición cambió su posición a último momento y apoyó el discurso. Hasta Laura Bush, la esposa de su predecesor, habló desde París para apoyar al mandatario demócrata. "Creo que hay mucha gente que debería hacer lo mismo, es decir estimular a sus propios niños a que continúen sus estudios y trabajen duro para intentar realizar sus sueños", aseguró la ex primera dama.

Obama dejó afuera la política partidaria de su discurso, pero no de su visita a la secundaria de Wakefield. Antes de hablar en el gimnasio escolar, el presidente se reunió en una de las aulas con un grupo de alumnos de noveno grado (segundo año). Les explicó por qué propone una reforma al sistema de salud. "Estamos intentando crear un sistema en el que los que tengan seguro médico lo conserven y los que no pueden pagarse uno, porque cobran el salario mínimo o están desempleo, consigan de todas maneras acceso a la atención médica, sin endeudarse", señaló.

Antes de irse para el gimnasio, uno de los jóvenes le preguntó qué consejo le daría para llegar a ser presidente, como él. La respuesta de Obama fue menos acartonada y previsible que el discurso que daría unos minutos después. "Tengan cuidado con lo que suben a Facebook, porque cuando uno es joven comete errores y hacen cosas estúpidas", respondió el mandatario, enfundado en un traje azul oscuro y una corbata celeste.

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