Obama no peina canas socialistas

“Si miran el presupuesto, lo que ven es uno muy disciplinado, fiscalmente responsable”, dijo el mandatario en alusión a los gastos de su administración. Y enfatizó que estaría más contento de no tener que meterse con el mercado.
El presidente estadounidense, Barack Obama, a bordo del Air Force One, le dio una entrevista de 35 minutos al diario The New York Times. En medio de la charla y casi a boca de jarro, el periodista le preguntó si era socialista como algunas personas habían sugerido. Obama se rió y le dijo que echaran un vistazo al presupuesto y la respuesta obvia sería que no. El periodista repreguntó si había algo de malo en decir que sí. El mandatario respondió evasivamente, diciendo que debían ver lo que había hecho su gobierno, que planea reducir los gastos a niveles más bajos en décadas. La tarea es ardua. No por nada el Times destacó que a Obama le salieron canas en el mes y medio que lleva de gobierno.

Durante el viaje desde Columbus, Ohio, a la Base Andrews de la Fuerza Aérea en Washington, Obama respondió a preguntas sobre varios temas de economía, el sistema de salud y política internacional. El eje fue el gasto. “Estamos haciendo elecciones mucho más duras en términos de eliminar programas y de recortar gastos que cualquier otra administración en mucho tiempo”, dijo el presidente. Y en relación con ello habló del cambio de prioridades. “En un par de áreas muy críticas, que estuvieron olvidadas durante largo tiempo, en esas vamos a actuar. Una es la salud y la otra la energía. En cada uno de estos casos, vamos a solucionar los problemas que debilitaron la economía durante una generación. De manera que si miran el presupuesto, lo que ven es uno muy disciplinado, fiscalmente responsable. Esto es lo que propuse durante la campaña. Estamos llevando a cabo cada promesa que hicimos y creo que eso es lo que finalmente pondrá a nuestra economía en camino nuevamente.”

“¿Hay una palabra para definir su filosofía? ¿Si no es un socialista, es un liberal? ¿Es progresista?”, preguntó el periodista. La respuesta de Obama fue casi tajante. “No me voy a meter en eso.”

Pero menos de 90 minutos después de que aterrizara el Air Force One, el presidente llamó al The New York Times diciendo que quería aclarar un punto de la entrevista. “Sólo una cosa que pensé cuanto estaba subiendo al helicóptero. Me resulta difícil creer que era totalmente serio cuando me preguntó sobre si era socialista”, dijo Obama desde la Oficina Oval. Luego descartó la crítica, diciendo que la intervención a gran escala en los mercados y la expansión de los programas de bienestar social habían comenzado durante el gobierno de su predecesor republicano, George W. Bush. “Creo que sería útil señalar que no fue durante mi gobierno que comenzamos a comprar un montón de acciones de los bancos. Yo no estaba al mando. Y tampoco estaba en funciones cuando aprobamos un nuevo derecho, el plan de medicamentos recetados sin una fuente de financiación. De manera que creo que es importante notar cuando uno oye que la gente tira estas palabras por ahí, que en realidad hemos estado operando en forma consistente con los principios del libre mercado y que algunos de los mismos tipos que lanzaron la palabra socialista no pueden decir lo mismo.” Obama siempre evitó que lo etiquetaran, presentándose tan abierto a las ideas de izquierda como de derecha. “Cuando llegamos al gobierno, ya había habido una enorme inyección de dinero impositivo en el sistema financiero. Y lo que permanentemente trato de enfatizar es que si al llegar al gobierno el mercado hubiera estado bien, nadie estaría más contento que yo de no meterme con él. Ya tengo mucho que hacer sin tener que preocuparme por el sistema financiero. El hecho de que haya tenido que tomar estas medidas enormes e intervenir no indica mi preferencia ideológica, sino es una indicación de que la relajación de las normas y la toma de riesgos extravagantes precipitaron la crisis. Creo que esto contesta la pregunta.” Ayer, cuestionando la legitimidad de todas las declaraciones firmadas con las que el ex presidente Bush solía desafiar las nuevas leyes, Obama les ordenó a los funcionarios ejecutivos que consultaran con el fiscal general Eric H. Holder Jr. antes de confiar en ellas para evitar un estatuto. Además, Obama señaló que tiene la intención de firmar declaraciones él mismo si el Congreso le envía legislaciones que contienen disposiciones que él considera que son inconstitucionales.

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