Obama mandó 3.500 soldados y US$ 100 millones

Estados Unidos se puso ayer a la cabeza de la ayuda internacional a Haití. El presidente Barack Obama ordenó a su gabinete que colocara al devastado país caribeño como su prioridad y anunció que Washington dará una ayuda inicial de emergencia de 100 millones de dólares, una cantidad que irá creciendo al correr del año.
"Es uno de los esfuerzos de ayuda más grandes en nuestra historia reciente", dijo el presidente. "Es uno de los momentos que piden el liderazgo de Estados Unidos", afirmó en la Casa Blanca, rodeado por miembros clave de su gabinete como la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el secretario de Defensa, Robert Gates. Obama sostuvo que una unidad de la 82 División Aerotransportada con 3.500 efectivos, un portaaviones y un buque hospital de la Marina estaban en camino. El presidente comentó a la prensa que su país se había hecho cargo de la seguridad en el aeropuerto de Haití, pero que tomará horas, "quizá días" para hacer que todo el contingente de ayuda estadounidense llegue a tierra, debido a los daños que sufrieron caminos, los aeropuertos, los puertos y las telecomunicaciones. A los haitianos, Obama les prometió: "Ustedes no serán dejados en el desamparo".

Pero la ayuda de Omaba es más que caridad. Al presidente lo mueve la preocupación concreta de que la devastadora situación abierta por el terremoto genere que una oleada de refugiados haitianos acabe llamando a las puertas de Estados Unidos, donde viven 850.000 inmigrantes haitianos. La mitad de ellos reside en Florida, cuya principal metrópolis, Miami, sólo dista a una hora de vuelo de Puerto Príncipe.

El martes, Obama detuvo el proceso de deportación de unos 30.000 inmigrantes haitianos ilegales y pidió a su antecesor, George W. Bush, y al ex presidente Bill Clinton, que sean los encargados de coordinar de forma conjunta la ayuda de EE.UU. Clinton está muy vinculado a Haití desde 1994, cuando intervino para ayudar a reponer en el poder al depuesto Jean Bertrand Aristide, el primer mandatario electo por voto popular tras décadas de dictaduras militares. En la actualidad, además, Clinton es el enviado de la ONU para la isla. Mientras Wasghinton encabeza la movilización mundial de ayuda a Puerto Príncipe, el presidente francés Nicolas Sarkozy pidió que Estados Unidos, Brasil, Canadá, junto a Francia, convoquen una "gran conferencia" para la reconstrucción del devastado país.

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