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En un gran batacazo, EE.UU. venció 2 a 0 a España, que perdió sus récords. La Furia se quedó sin final.
Cuando la selección de EE.UU. dio la sorpresa de clasificarse a semifinales, su técnico, Bob Bradley, también fue noticia tras afirmar que tenían la fórmula de cómo ganarle a España. ''Sabemos lo que tenemos que hacer para pararlos. El estilo de España es mover el balón y mantener la posesión'', había dicho. Y vaya si tenía razón. Estados Unidos dio una clase táctica, de fútbol de pizarrón, de como parar el juego y el tiki tiki español.

El 4-4-2 presentado por Bradley tuvo a su línea de mediocampistas con la función de anular a los creativos españoles, especialmente a Xavi, la estrella del Barcelona. Con Clark y Michael Bradley (hijo del técnico) por el centro del campo, y Dempsey y Donovan por las bandas, EE.UU. se aseguró la contención del mediocampo, impidiéndole a España ser incisivo con su juego. Y si bien los españoles dispusieron de varias chances, se encontraron con una sólida defensa, impasable de arriba y tiempista de abajo, sumado a la gran actuación del arquero. Además, la constante presión cansó a los españoles, que se fueron derrotados después de 35 partidos invictos, y de 15 victorias consecutivas (la última derrota había sido en noviembre 06 ante Rumania). El pase de ronda les aseguraba a los dirigidos por Del Bosque quedar con el récord en sus manos superando a Brasil.

Los yanquis que le dieron un cachetazo a España, en las apuestas pagaban 11 a 1 a su favor. Esta derrota seguramente les servirá a los campeones europeos para sacar conclusiones de cara al objetivo principal dentro de un año: el Mundial. Una buena enseñanza será no confiarse. En la previa, los medios españoles hablaban más de lo que sería una final ante Brasil, que del partido de ayer, centrados en la idea de aumentar el récord y superar al que los brasileños mantuvieron entre 1993 y 1996. Ahora deberán conformarse con el partido por el tercer puesto.

Los norteamericanos, en cambio, fueron de menor a mayor en esta Copa. Dieron el batacazo y ya están en la final. Esperan rival: Brasil o Sudáfrica.

Mientras, este torneo les sirve de preparación para defender la Copa de Oro de la Concacaf que comienza el próximo 3 de julio en los propios Estados Unidos. Seguramente, el objetivo para ellos será llegar de vuelta a casa con otra sorpresa...

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