Obama y Lula acercan posiciones

Hablaron ayer por teléfono sobre Cuba y la crisis global; Brasil pedirá el fin del embargo a Cuba
SAN PABLO.- Con el fin de concertar posiciones de cara a la Cumbre de las Américas, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, habló ayer por teléfono con su par norteamericano, Barack Obama, sobre Cuba y la crisis financiera.

La conversación, que dejó en evidencia una vez más la importancia que le da la Casa Blanca a Brasil en el nuevo contexto internacional, duró unos 15 minutos y, en parte, estuvo basada en la decisión de la Casa Blanca de aliviar restricciones para permitir el viaje de cubanoestadounidenses a Cuba y el envío de remesas.

Según un vocero del gobierno brasileño, el fin del embargo a Cuba no figuró en la conversación entre los mandatarios, pese a que será un firme reclamo que llevará Lula a la cumbre de Trinidad y Tobago.

Al anunciar el viaje de Lula a Puerto España, el vocero Marcelo Baumbach confirmó que el presidente reclamará en la cumbre el fin del embargo que rige desde 1961. "El presidente Lula considera que mantener el bloqueo es una anomalía en el ambiente internacional que hace mucho tiempo superó la confrontación de la Guerra Fría, sobre todo considerando que todos los países de América latina y el Caribe tienen relaciones normalizadas con Cuba", dijo Baumbach.

Lula juzgó "positivas" las medidas para aliviar restricciones hacia Cuba, aunque las califica de "insuficientes en un ambiente de mayor buena voluntad", añadió el vocero.

Además de reclamar el fin del embargo, Lula impulsará el regreso de Cuba a la Organización de los Estados Americanos (OEA), de donde fue expulsado en 1962.

El presidente brasileño no reveló detalles sobre los temas tratados, pero, según dijo, le reiteró a Obama que "es necesario que haya un cambio en la visión que tiene Estados Unidos de la política latinoamericana".

Lula llamó a Obama luego de que el mandatario estadounidense propuso a su par chilena, Michelle Bachelet, una reunión con los gobernantes de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), que se realizará mañana en Puerto España.

Antes de partir a México, adonde estuvo ayer de visita oficial (ver Pág. 3), Obama dijo que la relación con Lula "es la de dos líderes de grandes países que están intentando solucionar problemas y crear oportunidades para sus pueblos".

Lula y Obama tendrán en Puerto España su tercer encuentro personal en poco más de un mes. El 14 de marzo el mandatario brasileño realizó una visita a Washington y el 2 de abril volvió a reunirse con su par norteamericano en Londres, durante la cumbre del G-20.

Brasil, que se convirtió en acreedor del Fondo Monetario Internacional por primera vez en su historia al aportar 4500 millones de dólares para ser destinados a préstamos a países subdesarrollados, también buscará defender el desarrollo de los biocombustibles en la cumbre de hoy.

"El presidente Lula considera que la cumbre es una oportunidad para construir una agenda común que debe ofrecer elementos para enfrentar la crisis dentro de la soberanía de cada país y con un nuevo concepto de desarrollo", explicó Baumbach.

Lula dirá, según Baumbach, que "la actual crisis mundial no puede servir de pretexto para retroceder en los compromisos con tecnologías sustentables o el abandono de las fuentes renovables de energía".

Brasil es el principal productor mundial de etanol (alcohol combustible) hecho con caña de azúcar.

Lula habló con Obama sobre la posibilidad de que la caña de azúcar convertida en combustible sea un punto de partida hacia el desarrollo de las naciones caribeñas y centroamericanas. En ese punto, Brasil reclama el cese de las tasas que debe pagar el etanol brasileño para ingresar en el mercado estadounidense.

Agencias ANSA y DPA

No habrá juicios a torturadores de la CIA

* WASHINGTON (EFE).– Poco antes de iniciar su primera visita a América latina, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, difundió ayer memorándums secretos del gobierno de George W. Bush que autorizaban la tortura en los interrogatorios, pero aclaró que no perseguirá judicialmente a funcionarios de la CIA por esas prácticas. "Aquellos que cumplieron con sus obligaciones y siguieron de buena fe del asesoramiento legal del Departamento de Justicia no serán enjuiciados", indicó Obama, en un comunicado. "Este es un momento de reflexión, no de castigo", subrayó el mandatario norteamericano.

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