Obama llega el lunes a Moscú, pero ya tuvo un cruce con Putin.

De manera directa y sin sutilezas, fiel a su estilo, el premier ruso, Vladimir Putin, rechazó ayer críticas del presidente estadounidense, Barack Obama, poco antes de la llegada del jefe de la Casa Blanca a Moscú para reuniones con su par Dmitri Medvedev, en las que esperan relanzar la relación bilateral.
El jueves, en una entrevista con la agencia AP, Obama había señalado que Putin está "con un pie en el pasado y otro en el futuro", a lo que el primer ministro y ex presidente ruso replicó secamente: "No estamos con un pie en el pasado, estamos firmemente sobre nuestras dos piernas y miramos siempre al futuro".

Medvedev y Obama venían intercambiando elogios recíprocos y expresiones de buena voluntad, en especial sobre el tema crucial del desarme nuclear, que ambos gobiernos están negociando, pero la observación crítica del estadounidense a Putin arrojó algunas sombras. Obama aterrizará en Rusia el lunes y se quedará en el país hasta el miércoles, cuando partirá a la cumbre del G-8, en Italia. El hombre fuerte de Rusia dijo dar la "bienvenida" a Obama, pero observó que "sería un gran progreso si nuestros socios norteamericanos renunciaran a la instalación de nuevos complejos militares, al sistema de defensa antimisilística", en referencia al escudo antimisiles que Washington planea instalar en países europeos, a las puertas de Rusia. El tono elevado de las últimas declaraciones contrasta con el de hace una semana, cuando el gobierno ruso informó que en un diálogo telefónico en el que comenzaron a tutearse, Medvedev y Obama coincidieron en reclamar a sus negociadores en Ginebra propuestas concretas para el desarme nuclear, ya que en diciembre vencerá el tratado Start 1, de limitación de armas estratégicas.

Medvedev recibirá a Obama con una evidencia de buena voluntad. En efecto, Moscú anunció ayer que los mandatarios firmarán un acuerdo para el tránsito de material militar de EE.UU. dirigido a Afganistán a través de territorio ruso. "Para nosotros, enviar una señal fuerte de reducción de nuestros arsenales sería de ayuda a nivel internacional, daría a la gente la sensación de que nos estamos moviendo hacia una nueva era y que queremos dejar atrás la Guerra Fría", explicó Obama en su primera entrevista con medios rusos, antes de su llegada. "Lo principal que quiero comunicar a los dirigentes y al pueblo ruso es el respeto de EE.UU. por Rusia, a la que queremos tratar como par. Somos ambos superpotencias". Luego siguieron los elogios a Medvedev, una "persona profunda, previsora" que "está haciendo un buen trabajo para llevar a Rusia en el siglo XXI". Los tonos fueron muy diferentes sobre Putin, aunque esta vez sin criticarlo: "Obviamente, fue un líder muy fuerte para el pueblo ruso", dijo.

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